¿Por qué Open Access?

Foto: Alan Levine

joaquin   Joaquín Rodríguez (Director Investigación e Innovación de Teamlabs)  

  • Si uno quiere dedicarse a la ciencia debe anteponer -como dejara escrito Pierre Bourdieu- lalibido sciendi a la libido dominandi, el amor y el interés por el conocimiento por encima del afán de poder y de prebendas;
  • Ser miembro del campo científico requiere del conocimiento preciso de un lenguaje especializado y de su historia y genealogía. De no ser así, en el mejor de los casos, uno se arriesgaría a no enunciar más que trivialidades y lugares comunes. El hecho de que el lenguaje sea complejo y requiera de un largo tiempo en su adquisición, no es óbice para que no se abra a la sociedad y se comparta con todo aquel que lo requiera;
  • El reconocimiento de los pares, su evaluación y su juicio, en una suerte de diálogo que norecurre a otra autoridad que a la intelectual, es determinante para el avance de la ciencia. Las métricas que se inventaron en los años 60 para hacer aflorar el conocimiento más valioso entre la miriada de artículos científicos producidos, no son perfectas ni inamovibles. Fueron un recurso que sirvió durante mucho tiempo para señalar aquello que más atención merecía, pero ha acabado por pervertir su propia misión: impulsados a publicar sin descanso, los científicos hacen y difunden ciencia mentirosa, sin fundamentación empírica suficiente, en las cabeceras que más visibilidad puedan otorgarles, con el fin de conseguir becas, puestos, financiación, influencia. Todo aquello, en fin, que no debe ser la ciencia;
  • El peer review no tiene nada que ver, a propósito, con la condición abierta o cerrada de unapublicación. Es más: en las publicaciones en abierto cabe corregir los excesos bien conocidos de las revisiones tradicionales;
  • La mayoría de las revistas que ocupan el rango superior de visibilidad demandan a susautores derechos exclusivos sobre su difusión y reproducción, de manera que embargan el contenido de manera permanente. Con tal de publicar en esas cabeceras, los científicos están dispuestos a que el conocimiento no circule sino entre aquellos que disponen de financiación necesaria para procurarse el acceso;
  • De las cinco editoriales con unafacturación más alta en el mundo, cuatro son de contenidos científicos, técnicos y profesionales;
  • Según el último informe de REBIUN, las bibliotecas universitarias españolasgastaron en suscripciones a revistas científicas 100 millones de euros. Según la revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America significativamente titulado Evaluating big deal journal bundles, los precios de las revistas seguían incrementándose y las editoriales pretendían comercializar paquetes de suscripciones no desagregables, que no tenían en absoluto en cuenta la dimensión de la institución y/o bibliotea a la que se lo vendían y los recursos financieros de los que disponían, todo con la obvia intención de maximizar sus márgenes de contribución y sus beneficios netos (toda la información, cuantificada, puede encontrarse en este enlace);
  • Mientras las Agencias de Evaluación nacionales sigan empeñándose en utilizar como únicoíndice de calidad de la actividad científica (como hace ANECA en España) el Journal Citation Report (las métricas de los años 60, por tanto), no habrá posibilidad de que el conocimiento se haga público. Su actitud contradice incluso las leyes nacionales de laciencia y todos los acuerdos internacionales sobre Open Access, incluido la Berlin Declaration on Open Access;
  • Es urgente e imperativo, por tanto, cambiar las modalidades de reconocimiento para cambiarlos hábitos de producción, circulación y uso del conocimiento. Es urgente e imperativo, por tanto, apoyar las iniciativas de exploración de métricas alternativas, Alt-metrics, y suscribir declaraciones como la de Alt-metrics: a Manifesto.
  • Encontraremos oposición, sobre todo de la oligarquía académica y de los grandes gruposeditoriales internacionales, sin duda. Pero la ciencia es mucho más importante que todos ellos juntos.
  • La inteligencia colectiva se basa en la posibilidad de compartir el conocimiento y deincrementar exponencialmente su valor mediante su uso, tal como demuestran iniciativas como la de PLOS Ebola Collection;
  • Como contribuyente espero, además, que el conocimiento producido con parte del dineroque aporto a las arcas del Estado, se comparta y se difunda libre y abiertamente, haciéndolo compatible mediante embargos razonables con los derechos de propiedad intelectual de los autores;
  • Ulrich Beck ya nos lo advirtió en La sociedad del riesgo: desde Hiroshima, al menos, sabemosque no podemos dejar la ciencia en manos solamente de los científicos, que los ciudadanos tenemos el derecho y el deber de cogestionarla, de decidir cuáles deban ser sus fines, porque no somos meros sujetos pasivos (cobayas, sujetos de experimentación) a merced de lo que deseen hacer. La ciencia ciudadana es la exigencia de esa participación sin cortapisas, y necesita, para convertirse en realidad, de un conocimiento que circule libre y abiertamente;
  • El Estado, el mismo que debe promover la investigación, puede y debe asumir parte de sudifusión y circulación: en Francia la iniciativa openedition.org resulta un ejemplo envidiable de transparencia y accesibilidad.

     

La semana pasada se celebró en Madrid el encuentro internacional Open Access Madrid 2014, auspiciado por la Wenner-Gren Foundation. El resultado de las intervenciones de todos los especialistas que intervinieron puede encontrarse en la siguiente publicación: Pre-publi OA MADRID 2014.pdf by Joaquín Rodríguez

  • El invento de Tim Berners-Lee, Internet, trata de la posibilidad de que los científicos asuman el control de los medios de producción, difusión, circulación y uso del conocimiento que producen. Usemos Internet.

¿Por qué Open Access? Tenemos suficientes razones.