3 razones por las que el Design Thinking puede ser el nuevo mejor amigo del profesor

Por Javi Navas (Teamlabs).

Hace pocas semanas los medios de comunicación daban a conocer la intención de Finlandia de sustituir el tradicional sistema educativo basado en asignaturas por un modelo que apuesta por el aprendizaje por proyectos. En este nuevo modelo, el estudiante es parte activa del proceso de aprendizaje, e incluso participa en la evaluación de mismo.

En este nuevo planteamiento (ya introducido en el sistema de enseñanza superior Team Academy de Finlandia desde hace más de 20 años y en nuestro país a través de Mondragon Team Academy (MTA)Teamlabs desde hace más de siete años, el profesor tiene un papel más parecido al de un mentor o acompañante del proceso de aprendizaje del alumno. Creo que este cambio por el que está apostando Finlandia nos ofrece la posibilidad de realizar una sana reflexión sobre el rol que debe desempeñar un profesor dentro de un aula en un contexto como el actual, en el que el conocimiento es ampliamente accesible. En otras palabras - ¿debería enseñar a mis alumnos a resolver ecuaciones de segundo grado si el mejor profesor de ecuaciones ha compartido en internet su mejor clase de ecuaciones? Hoy en día, plataformas como Khan academy, o herramientas como Edpuzzle permiten a los docentes compartir contenidos de las distintas materias con sus alumnos preparados por otros profesores y profesionales.

¿Se ha quedado entonces obsoleta la figura del profesor?

En mi opinión, el valor añadido que puede proporcionar un docente en el contexto actual es el de crear experiencias de aprendizaje que permitan a los alumnos identificar y potenciar sus talentos individuales, así como a desarrollar habilidades y competencias, adquiriendo contenidos de manera transversal. Y es de esta manera como estaremos preparando de forma eficaz a los estudiantes para el contexto que se encontrarán al acabar su educación obligatoria.

Tal y como señala Tony Wagner en su libro Creating Innovators “la mayoría de profesores enseña de la misma manera en que ellos aprendieron”, algo que yo mismo experimenté en mi experiencia como profesor de secundaria. Este hecho, dificulta enormemente concebir una experiencia de aprendizaje diferente a la que prácticamente todos hemos vivido.

Design Thinking en la educación

Una de las herramientas que pueden ser más eficaces para los educadores en el contexto actual, y que ayuda a romper con la herencia de la enseñanza más tradicional es Design Thinking. Es una metodología que viene de mundo de los negocios y plantea la resolución de problemas complejos aplicando el pensamiento y herramientas que emplea un diseñador. Los atributos asociados a esta metodología son: trabajo colaborativo, empatía, creatividad, optimismo.

¿Por qué Design Thinking en educación?

Estas son las tres razones por las que Design Thinking el nuevo mejor amigo del profesor:

1. Design Thinking, por definición, es una metodología centrada en el usuario. Esto permite crear un contexto en el que el alumno es el verdadero protagonista de su proceso de aprendizaje (y no el profesor). Permite además entrenar habilidades esenciales como la creatividad, la empatía, la curiosidad, el trabajo en equipo, etc (que son ciertamente útiles, por no decir imprescindibles, en etapas posteriores tanto personales como profesionales) y que en los contextos de clases magistrales tradicionales tienen menor cabida.

2. Favorece la mejora continua: el design thinking promueve la iteración (es decir, reflexionar constantemente sobre la práctica y tratar de mejorar constantemente). Esto favorece que la experiencia de aprendizaje sea más atractiva, tanto para el docente, como para el estudiante. Expertos como Richard Gerver señalan que la educación actual toma la forma de una preparación para aprender a superar exámenes, lo que termina aburriendo por igual a docente y alumno.

3. Es visual: el design thinking se apoya enormemente en elementos visuales (dibujos, diagramas, utilización de postits) para representar conceptos y favorecer el trabajo colectivo. El protagonismo de este componente visual ayuda al alumno a comprender conceptos, especialmente si son complejos. ¿quién no ha escuchado la expresión una imagen vale más que mil palabras?

Más doing que thinking

Y una paradoja para concluir, si bien “thinking” es el apellido de la metodología, me gustaría subrayar que se trata más de doing que de thinking. Si eres profesor o profesora, mi intención con este post es que sea una invitación para investigar más sobre el potencial de esta metodología para la redefinición del rol que el profesor desempeña dentro de las aulas.

Creo que el design thinking constituye un gran apoyo a la hora de asumir un papel que se aleje de transmisor de conocimientos y se acerque más al de constructor de experiencias de aprendizaje significativas, que tienen más que ver con el desarrollo de competencias que con la adquisición de contenidos. Y esto no es algo nuevo. Albert Einstein, reflexionando sobre su papel como profesor, enunció en su momento: “yo no enseño a mis alumnos, solamente trato de crear las condiciones en las que puedan aprender”.

 

Si estás interesado en aprender y practicar design thinking consulta en nuestra agenda los LABs y DemoLABs sobre la temática, o bien los programas Masteryourself y LEINN, en los que trabajamos con esta metodología. 

 

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