¿Qué es el 'design research' y cómo te puede ayudar a diseñar el producto o servicio perfecto?

Hace poco te hablábamos en nuestro blog de la importancia de iniciar procesos de innovación centrados en las personas en los que nos sumerjamos de verdad en las pasiones, miedos, problemas y necesidades de los usuarios a los que dirigimos nuestro servicio o producto.

¿Pero cómo llevamos a cabo esta investigación en profundidad de los usuarios? De ello se ocupa el design research. Dentro de las herramientas que proporciona el marco del Design Thinking, el design research o investigación de diseño hace referencia al conjunto de tareas de investigación emprendidas para dar apoyo al diseño estratégico y desarrollo de productos y servicios. A través de esta investigación se consiguen evidencias sólidas que van más allá de la corazonada y que sirven para desarrollar productos y servicios que mejoran realmente la vida de las personas.

El design research veces se confunde con la tradicional investigación de mercado, pero en realidad las prácticas de ambos métodos difieren en cuestiones clave. El estudio de mercado se encarga de identificar el mercado o nicho de mercado óptimo de un producto basándose en datos macro y aproximaciones teóricas y definiendo las formas de llegar a los consumidores conseguir los mayores beneficios. Sus indicadores de éxito, por tanto, suelen ser de carácter financiero. El design research, por el contrario, se basa en la creencia de que ya conocemos cuales son las cuestiones clave para llegar al consumidor: las necesidades humanas. Desentrañar cómo satisfacer esas necesidades a través de la obtención de conclusiones derivadas de experiencias vividas por personas es la forma más segura para garantizar el éxito de un producto o servicio, consiguiendo además por el camino el respeto y la lealtad de la gente.

Además, los métodos concretos difieren de los utilizados en los estudios de mercado o en investigaciones académicas. Aquí priman las aproximaciones antropológicas y etnográficas a la interacción de los participantes en la investigación, para clarificar y definir necesidades humanas complejas, comportamientos y perspectivas a través de un trabajo de campo que ayuda a definir los factores contextuales y ambientales que condicionan la respuesta del usuario.

Una vez obtenidos datos e impresiones en bruto de este trabajo de campo, es el momento en que empieza el trabajo de verdad para convertir esta información en insights accionables. Estos son algunos de los pasos que hay que seguir:

  • Procesar los datos en formatos útiles. Esto incluye el filtrado de los datos de relevancia, el convertir en anónimos estos datos y la categorización de los datos utilizando taxonomías que respondan a necesidades y oportunidades futuras.
  • Dar sentido a los datos. A través de una serie de procesos conocidos como «síntesis», priorizamos, evaluamos y establecemos conexiones entre todos los datos recogidos. Esto implica a menudo ejercicios para mapear los datos y visualizar de forma más clara estas relaciones. Entre las herramientas que se pueden usar destacan las representaciones gráficas de ecosistemas de stakeholders, diagramas de experiences de usuario, elaboración de perfiles ficticios (personas) detalladas que dan dimensión y profundidad a los usuarios para los que estamos diseñando y mapas de afinidad para establecer relaciones entre datos. Todos estos métodos nos ayudan a descifrar la información e identificar aquellos datos más útiles.
  • Obtener insights a partir de los datos. Las herramientas que mencionamos producen insights que ayudan a arrojar luz sobre el diseño que estamos realizando. Los insights que obtengamos pueden suponer revelaciones acerca de por qué las personas actúan de una determinada manera e hipótesis de cómo sus experiencias pueden verse mejoradas.
  • Testear los insights contra conocimientos ya contrastados. Se trata de analizar si los insights son coherentes con los patrones sociales y del sector en concreto, si se oponen a prácticas conocidas que funcionan, y si son adecuados, en definitiva, para el marco en el que queremos desarrollar un producto o servicio.
  • Traducir los insights en formatos accionables. Hay que lograr que los datos sean fácilmente accesibles y entendibles para todos los interesados que los puedan necesitar, y de utilidad inmediata en el proceso de diseño. En esta etapa, comenzamos a trabajar en conceptos de diseño iniciales: se trata de trabajar en la forma más adecuada de resolver el problema o necesidad al que apuntamos en base a toda la información que hemos recogido y procesado.