10 claves para conformar un equipo emprendedor de éxito

Por Félix Lozano (Teamlabs).

Nuestra filosofía pedagógica se basa en aprender haciendo proyectos reales en equipo mientras viajamos por el mundo.  Tanto los jóvenes que realizan el grado universitario LEINN (Liderazgo, Emprendimiento e Innovación) como los profesionales que hacen el máster de innovación y emprendimiento MINN o Masteryourself en cualquiera de los laboratorios de la red Mondragon Team Academy (MTA) funcionan desde el primer día como equipos emprendedores.

Estas son 10 claves extraídas de los principios fundacionales del equipo de emprendedores Teamlabs y de los aprendizajes del trabajo en equipo de nuestra comunidad: 

1) Comenzar por la cultura antes que por la estrategia.

Como dijo Peter Drucker  “La cultura se come a la estrategia en el desayuno”. La diferencia entre cultura y estrategia es que la primera sale practicamente sola.  No requiere esfuerzo. Se crea sin darnos cuenta, con el comportamiento, las creencias, los incentivos, los valores y las motivaciones de los fundadores, y se refuerza con las personas que se van integrando atraídas por los principios que representan las primeras personas que conforman la organización. Por eso, se trabaje en la cultura corporativa o no, la cultura de una empresa se va creando sola. Así que lo mejor es arrancar la empresa poniendo especial atención a esa cultura corporativa, trabajando en profundidad  la identidad (que va mucho más allá del logotipo), y que consiste en definir qué nos une al equipo emprendedor, por qué meternos en la aventura, qué nos motiva, qué nos gustaría que fuese nuestra empresa y de ahí establecer unas señas de identidad que atraigan a otras personas.  Una empresa nunca va a conseguir una estrategia de innovación si no tiene una cultura de innovación.

En el caso de Teamlabs, desde un inicio nos pareció que nuestra seña de identidad era la de un laboratorio de aprendizaje que prototipa de forma permanente, de ahí  nuestro claim “Look again, think again, do again” y nuestro mantra heredado de Samuel Beckett “Ever tried, ever failed, no matter, fail again, fail better”.

2) Un equipo cuanto más diverso mejor.

Diverso en cuanto a disciplinas, procedencia geográfica, de género, de edad y en formas de entender el mundo. Esa diversidad es el verdadero motor de la innovación, genera las distintas perspectivas que requieren los complejos problemas de la sociedad actual.

3)  Compatir tiempo, espacio y tener un objetivo común.  

Un equipo de emprendedores es como un equipo deportivo, tiene que salir a entrenar todos los días para aprender a jugar bien juntos. Un equipo emprendedor tiene que tener “full life commitment”. No significa tener un trabajo a jornada completa sino tener un trabajo a vida completa, un compromiso vital.  Un equipo con total dedicación, entrega y prioridad (laboral). Para que haya un compromiso vital del equipo emprendedor es imprescindible que el objeto de la empresa sea algo que trascienda y les mueva personalmente.

Rediseñar la educación es un objetivo común que nos une a todo el equipo emprendedor de Teamlabs.

4) Hacer, hacer; más que planificar.

Sólo la acción nos permite adquirir conocimientos cuanto antes en esta sociedad que está en cambio constante. Mejor pedir perdón que pedir permiso cuando honestamente el único interés que se persigue es lo mejor para el proyecto.

En Teamlabs nuestro método de trabajo es aprender haciendo (“learning by doing”), primero hacemos proyectos y luego extraemos el conocimiento de las experiencias que vamos generando.  Es la forma de ser ágiles y mantenernos frescos, y no tener miedos paralizantes a los errores. Experimentar permite aprender e innovar.

5) Los conflictos son normales y necesarios para crecer.

El equipo emprendedor debe asumir que lo normal es que surjan conflictos. Los conflictos son la base de la tensión creativa necesaria, lo que hace crecer. Como aprendí de George A. Naddaff, un legendario emprendedor de Boston, “ No business,  no problems; no problems, no business”. Huir de la "terribilitis", desdramatizar y gestionarlos con normalidad, es la clave. Hay una diferencia entre los conflictos afectivos y los profesionales. Los de difícil solución son los afectivos, como dice Vala Afshar de Salesforce “No sois un equipo porque trabajéis juntos, sois un equipo porque os respetáis, confiáis y os cuidáis mutuamente”.

Una de las maneras de resolver los conflictos es el diálogo y es fundamental que el equipo se entrene en dialogar. En el grado universitario LEINN, durante los 4 años de la carrera, los equipos emprendedores tienen 8 horas semanales de diálogo, lo que significa que al terminar han pasado más de 1.000 horas dialogando.

6) Centrarse en el usuario.

Pocas empresas son capaces de poner de verdad a los usuarios en el centro. Si en nuestras reuniones internas fuésemos capaces de tener presentes a nuestros usuarios o clientes las conversaciones realmente se centrarían en aportar valor al usuario y no distraernos con cuestiones que a veces solo y exclusivamente nos interesan al equipo a modo particular y no a nuestros clientes. Por citar algún caso de los que más me han llamado la atención en los últimos tiempos,  Tom Chi, cocreador de las Google Glass, en su actual empresa The Factory, de los cinco días de la semana, tres los dedica a producir prototipos y dos a testar el producto en  reuniones internas con la presencia de usuarios. Y en esas reuniones también se tratan todo tipo de cuestiones organizativas, desde las vacaciones hasta los salarios.

7)  Democrático, solidario y abiertos al cambio.

El equipo emprededor debe tener un funcionamiento democrático, solidario y no estar atado a ninguna regla del pasado que les impida acometer lo nuevo. El todo es posible, es la frescura que debe mantener una start-up. Esto que parece muy moderno “Democracia y solidaridad, y que el pasado no nos esclavice” es el pensamiento resumido de José María Arizmendiarrieta con el que hace más de 50 años inspiró  la fundación del movimiento cooperativo de Mondragón, un complejo empresarial único en el mundo.  Hoy asumimos con entusiasmo los modelos organizativos que van en esta dirección, como por ejemplo la holocracia, la organización que se autogestiona en unidades pequeñas y que huye de la burocracia y jerarquía.

8) El equipo es más inteligente que el más listo de sus miembros.

Hay pruebas sólidas de que existe una inteligencia general en los equipos, igual que sucede con los individuos. La llamamos inteligencia colectiva. Numerosos estudios nos aportan evidencias sobre esto. Uno de ellos, el de Anita Williams, Thomas Malone y Christopher Chabris, publicado en la revista Science y recientemente en El País, nos muestra cómo los equipos más inteligentes no son necesariamente aquellos grupos cuyos miembros tienen mayores cocientes intelectuales individuales. Tampoco los que tienen personas extrovertidas, ni aquellos con los individuos más satisfechos con su trabajo. En su investigación, los equipos más inteligentes se caracterizaban por tres características: Contaban con más mujeres, sacaban mejor puntuación en una prueba llamada "Leer la mente en la mirada”, y contribuían de forma más repartida a las discusiones en grupo, en lugar de dejar que las dominaran una o dos personas.

9) Mantener la alegría.

Conseguir mantener el nivel de entusiasmo inicial depende de las personas que están en el equipo emprendedor. Uno decide estar alegre o triste, ver el vaso medio lleno o medio vacío, y esto se contagia tanto al equipo como a los clientes. A todos nos gusta estar alegres y ver a las personas que disfrutan de su oficio y a pocos les gusta estar al lado de personas pesimistas. Los equipos alegres, que celebran sus pequeñas victorias, que aprovechan cualquier excusa para sentirse optimistas, se centran en buscar la solución correcta mientras que los tristes se obsesionan con lo que ha salido mal.

10) Tener dinero en la caja.

Le oí a Tim O'Relley a su paso por Madrid en 2011 contar uno de sus grandes aprendizajes. Hacía referencia a Fred Adler, mentor de Bill Janeway autor del libro Doing Capitalism in the Internet Economy:  “Happiness is positive cashflow”; también la alegría es tener dinero en la caja. Tener una clara conciencia de generar cashflow positivo es una clave determinante en el éxito de un equipo emprendedor.

 

Este artículo es un extracto de la conferencia "10 claves para conformar un equipo emprendedor de éxito" impartida por Félix Lozano, cofundador y CEO de Teamlabs,  en el Salón Mi Empresa el 16 de febrero de 2016.