Ante todo mucha calma...y ética

Por José Luis Casal (Teamlabs).

 

Porque estáis aquí para emprender, para seguir vuestro sueño y porque decididamente creéis que un mundo mejor es posible.

 

Pues toca hacer las cosas bien. Con ética. Y la ética de vuestra empresa/proyecto, depende en gran medida de cómo actuéis los socios y directivos. Porque como un día escuché, una empresa debe ser ética si quiere ser una buena empresa, y un emprendedor debe ser ético si quiere ser un emprendedor. Y no, no hay decisiones buenas si éstas no son éticas.

 

Y lamentablemente la ética en muchos entornos de negocio no se considera una cuestión relevante. Así nos ha ido, así a veces nos va y… ¡Toca cambiarlo!

 

La ética ha de estar presente en todas y cada una de las decisiones que toméis. Eso, además, provocará un efecto contagio al resto de vuestra organización y entorno.

 

¿Qué os puedo aconsejar?

 

· Definid la misión y los valores de vuestra empresa. Siempre que toméis una decisión es importante que generéis satisfacción en el equipo. Eso les motivará y buscarán mejorar los resultados. Toca crear y difundir una cultura empresarial y ética en la que los valores estén totalmente alineados con la forma de actuar. Es clave en este punto crear controles, estructuras, procedimientos acordes y con una revisión constante de su cumplimiento.

 

· Ayudad. No os centréis únicamente en resultados económicos. Que vuestro entorno genere un espacio propicio para desarrollarse como personas. Fomentad la sensibilidad de todo el equipo y crear un clima de confianza es fundamental. Dad responsabilidad y permitid los errores. Fomentar una cultura del diálogo y crear esa confianza de la que hablaba eliminará actitudes egoístas.

 

· Ser realistas y entender la realidad. ¿Por qué? Porque muchas veces lo que nos gusta no siempre coincide con lo que nos conviene. Analizad y tened en cuenta las consecuencias de vuestros actos y decisiones sobre vosotros y sobre vuestro equipo. Debéis descubrir las necesidades de los demás y tenerlas en cuenta. Sí, eso también implica reconocer los errores y dejarse ayudar.

 

· Complicaos la vida. No vayáis a lo fácil. No os confirméis con objetivos de mínimos. Huid de lo cómodo. Si hacéis lo correcto y lo que os corresponde, podréis hacer una buena gestión del riesgo. Adquirid unos buenos hábitos operativos y ganaréis enteros. Preguntaos constantemente qué es lo mejor en cada caso y tomad medidas para que lo malo no vuelva a ocurrir.

 

 

La ética os ayudara a liderar mejor. Os ayudará a ver los valores de otra forma, a buscar otro tipo de resultados. Encontraréis mejores motivaciones y encontraréis nuevas alternativas.

 

Pero sólo lo conseguiréis si lo ponéis en practica. ¡Que la ética os acompañe!