¿Cómo construir el proceso de innovación en instituciones educativas desde el profesorado?

 

Esta semana, en el marco de presentación de nuestro Máster LIT, de Facilitación del Aprendizaje e Innovación, se ha acercado a nuestro espacio Paloma Moruno, licenciada en Psicopedagogía  y directora del Área de Innovación y Formación de Gredos San Diego Educación (GSD), para contarnos su experiencia en los ochos centros que forman esta cooperativa, facilitando un proceso de transformación que incorpora al profesorado en el abordaje de los retos ante los que la educación actual se encuentra. 

Moruno considera que la educación se enfrenta a una serie de retos que deben ser superados. En primer lugar, la evolución hacia un modelo más participativo en la organización interna y en la gestión de los objetivos de los centros educativos, que lleva necesariamente al segundo, que es la aparición de un visible liderazgo distribuido que genere una mayor atención y distribución de los tiempos y los espacios para conseguir "hacer comunidad".

Asimismo, una escuela que quiere ser el motor de transformación de la comunidad donde se ubica, debe celebrar las diferencias que el alumnado trae al aula y poner en marcha todos los mecanismos que hagan que sus procesos pedagógicos respondan a las necesidades que surgen de esa diversidad. Por tanto, esa transformación de la comunidad debe incorporar como ejes transversales la inclusión, la participación y cooperación en todas las intervenciones que se plantee. 

Para Paloma, el papel del docente no puede dejarse al margen, queremos que ellos sean los “acompañantes/facilitadores del proceso de aprendizaje”, lo que genera un cambio en la función que los docentes tenían en el pasado, dentro y fuera del aula. Este propósito de cambio ha provocado que en los claustros nos encontremos con perfiles tan diversos como los “docentes con superpoderes, que no comprenden la inacción; y los docentes con problemas de digestión, que se sienten culpables y se muestran reactivos a todo lo que venga acompañado de la palabra innovación”. Si detrás de esas esperadas reacciones no hay una buena facilitación del proceso de transformación, se puede producir una brecha que haga que el claustro pierda cohesión y por ende el alineamiento en los objetivos comunes. 

 

+ INFORMACIÓN

 

FACILITACIÓN DEL APRENDIZAJE

 

En concreto, Moruno ha puesto como ejemplo su experiencia al frente del área de Innovación y Formación de los centros GSD, en los que hace varios cursos escolares iniciaron “un proceso de gestión del cambio centrado en el proceso de facilitación, trasladando al profesorado las herramientas que necesitan para ser los impulsores y protagonistas de la transformación dentro y fuera del aula que les lleve a enfrentarse de manera colectiva a esos nuevos retos".

Así, en cada uno de los ocho centros se ha puesto en marcha la creación de un equipo motor, de modo que éste sea “indispensable para iniciar el proceso de transformación de cada uno de ellos”. Con estos equipos se ha trabajado en el proceso de co-creación del modelo educativo GSD, y se les ha formado en la adquisición de las competencias que necesitan los profesionales que en equipo impulsan la innovación, competencias que les ayuden a transitar mejor la incertidumbre, a comunicarse mejor dentro del claustro, a provocar una mayor cohesión dentro de los equipos docentes, a ser palancas de transformación cuando una necesidad sea detectada dentro de la comunidad, y que en definitiva acaben también provocando una relación diferente con el proceso de enseñanza-aprendizaje que también desarrollen dentro del aula.

Para la psicopedagoga, es “importante trabajar con la estructura normal de cada centro”, ya que “cada uno de ellos es un sistema completo, tiene un ritmo y cada sistema va a marcarse sus límites”.

Por ello, apunta a que “la libertad de poder decidir y marcar una dirección y un ritmo propio requieren de un liderazgo dispuesto a asumir riesgos, navegar en la incertidumbre y equivocarse”. Para ella, ésta es “una de las grandes cuestiones en el ámbito de la educación”. 

Por último, Paloma hace una reflexión sobre la importancia de que todos se impliquen en este proceso de transformación, haciendo referencia a que  “todos los sectores tienen que ser conscientes de la necesidad de un cambio educativo que sepa afrontar los retos futuros”, "no podemos seguir haciendo este proceso en solitario y con tantos corsés que impidan alcanzar los objetivos que por otros lado la sociedad nos reclama", ha concluido.