Diversidad divino tesoro

Las diferencias nos enriquecen el respecto nos une

Por Javier Bernad y Berta Lázaro (TEAMLABS/).

 

En cualquier iniciativa emprendedora o proceso creativo es necesario entrenar la competencia de abrir y la de cerrar. Ser capaces de ser creativos y traer ideas a la mesa; y a la vez de ser ejecutivos y saber tomar decisiones en tiempo. No es fácil alcanzar la excelencia en ambas dimensiones. La forma de percibir el entorno y la forma de pensar que tenemos cada uno de nosotros generalmente nos predispone hacia una de esas dimensiones. Es necesario ser conscientes del propio perfil y entrenarse para equilibrarlo.

 

Cuando se trabaja en equipo se tiene la oportunidad de construir con personas diversas que pueden, por su naturaleza, liderar las dos vertientes. Para que la colaboración fluya es conveniente reconocer y apreciar ambos perfiles.

Queremos recoger aquí las dificultades que tenemos los distintos perfiles a la hora de trabajar en equipos creativos y autosuficientes.

 

Dificultades de los perfiles DIVERGENTES:

  • La toma de decisiones: la persona divergente desarrolla su pensamiento a través de la pregunta ¿y si lo hiciésemos de una manera diferente?. Eso le lleva a generar cada vez más opciones y puede dificultar la toma de decisiones. ¿Habéis ido alguna vez a un restaurante con una carta larguísima?. Esa lista enorme de platos entre los que elegir suele retrasar la decisión de qué comer…
  • El compromiso con un objetivo específico: la persona divergente tiende a idear nuevos objetivos/resultados potencialmente más interesantes que el inicial. Eso genera una dificultad en cumplir con lo pactado y puede poner en riesgo la confianza del equipo,  la base sobre la que emprender y crear proyectos vivos.

 

Dificultades de los perfiles CONVERGENTES:

  • La creación de alternativas: la persona convergente desarrolla su pensamiento alrededor de las soluciones existentes. La tendencia a pensar ‘dentro de la caja’ reduce su capacidad para crear nuevos escenarios, nuevos proyectos, nuevas soluciones. Esto puede afectar a la capacidad de ilusionarse por las cosas. Ver más allá para poder inspirar a los demás.
  • La parálisis por el análisis: la persona convergente suele tener mucha capacidad de enfocarse en un tema y analizarlo. Esta capacidad va acompañada del riesgo de perderse en los detalles y no completar una tarea o proyecto por exceso de perfección. ‘Done is better than perfect!’.

 

Generalmente a cada Virtud le acompaña su carencia. El equilibrio está en la diversidad del equipo, en la capacidad de reconocer las bondades de los demás y construir desde nuestras fortalezas. Apostar por la complementariedad, tener la actitud de querer crecer y construir en equipo un proyecto que innova y mejora cada día. Gracias Berta, Gracias Javi. Gracias Equipo.