El 'nuevo lujo', asequible y sostenible, conquista la moda

Algo está cambiando en los modelos de consumo: cada vez más personas optan por comprar productos producidos localmente, tienen en cuenta criterios éticos y de sostenibilidad a la hora de elegir una empresa, o intentan desarrollar nuevas relaciones colaborativas que aporten un beneficio a la sociedad. Estos cambios están llegando también al mundo de la moda, en el cual iniciativas como Slow Fashion Spain están redefiniendo la manera en la que nos vestimos.

Por desgracia, muchas personas aún creen que comprando en grandes cadenas de fast fashion camisetas baratas está haciéndose un favor. Pero en realidad, las consecuencias de esto son terribles: además de durar muy poco, ten claro que ese precio significa que probablemente haya un menor explotado trabajando 12 horas al día 6 o 7 días a la semana, un modelo que acumula la riqueza en manos de unos pocos mientras priva de derechos a los trabajadores, que el empleo local se está viendo perjudicado, y que se están produciendo residuos químicos tóxicos que están contaminando y destruyendo nuestro medio ambiente.

Por eso es necesario -tanto o más que en otros ámbitos- que en la moda también empiece a calar un modo de consumo más responsable. Pero este modelo no se tiene que limitar a aquella gente más consciente política y socialmente: Gema Gómez, de Slow Fashion Spain, nos habla del concepto de 'nuevo lujo', enfocado en nuevos consumidores que no son tan conscientes pero que no quieren sentir culpa por su consumo, y que buscan equilibrar sus impulsos consumistas y sus valores y su responsabilidad social. El nuevo lujo es poder comprar un producto con la conciencia tranquila, sabiendo que ha sido producido con unos estándares éticos, cuidando el medio ambiente y respetando a seres humanos y naturaleza.

Este lujo, no obstante, no es un lujo prohibitivo: aunque su precio es superior al del fast fashion, la diferencia económica no es una barrera insalvable y los beneficios para el medio ambiente y la sociedad acaban al final repercutiendo positivamente en nosotros. Como señala Gema Gómez, “solo requiere una revisión de nuestra manera de consumir, entender los efectos que el fast fashion tiene en nuestro medio y en las personas que lo producen y en vez de comprar las 4 camisetas-basura, es decir, de esas de 'comprar-usar-tirar', comprar una con la que sabemos que estamos contribuyendo a la creación de un mundo mejor”.

Hablamos así de lujo asequible, porque si cambiamos mínimamente nuestras pautas de vida, podemos acceder fácilmente a esta nueva forma de entender la moda, disfrutando de productos exclusivos, realizados de forma casi artesanal, dónde la figura del trabajador forma parte fundamental de la cadena de valor, y que proporcionan además una experiencia transformadora para el consumidor, que se convierte en elemento de cambio de la sociedad.

Si quieres conocer más sobre moda sostenible, aprender los nuevos conceptos que maneja, saber cómo conquistar a los nuevos perfiles de consumidores de moda y descubrir las alternativas que ya se están desarrollando, apúntate al LAB/ Slow Fashion: R-Evolution de la Moda los días 12, 15, 16 y 17 de diciembre con Gema Gómez.

slow-fashion (1)