Entrevista a Enrique Cat, del grado LEINN: "De biólogo a empresario"

[En la imagen, Enrique Cat junto al equipo de Nostoc. Enrique está en el centro con la camisa blanca]

Enrique Cat es uno de los primeros jóvenes que empezó el grado LEINN (Liderazgo, Emprendimiento e Innovación) con Teamlabs en Madrid, y está ya en 4º a punto de graduarse. Este año ha conseguido levantar a través de la Bolsa Social 200.000 euros de capital para su empresa Nostoc Biotech, una compañía de bioagricultura que aspira a ser un referente en el mercado de los biofertilizantes, y acaba de ser seleccionado para formar parte del programa de aceleración CRECE, organizado por Fundación UnLtdSpain y Edmond de Rothschild Foundations, y que está destinado a empresas de emprendimiento social.

Si tuvieras que describirte en un tweet, ¿cuál sería?

Apasionado por la biotecnología y la agricultura sostenible.

Ya han pasado años desde este día pero ¿recuerdas lo que te llevo a elegir LEINN?

Mi caso creo que es un poco peculiar. Estaba cursando la carrera de biología cuando me fijé en el grado LEINN. Veía que después de esta carrera iba a necesitar una formación en emprendimiento para desarrollar el proyecto que tenía en la cabeza. Este proyecto que tenía en la cabeza antes de empezar LEINN ya era Nostoc.

¿Dudabas con otra carrera?

No, lo tenía bastante claro. Lo que necesitaba era LEINN. Quizás de haber existido Masteryourself en esta época lo hubiera dudado.

¿Consideras que has cambiado desde entonces?

Claro que sí. En esta época tenía las ganas de emprender y una idea bastante precisa del proyecto que quería construir. Pero a la vez era muy consciente de mi falta de preparación. Sabía lo suficiente de biología pero no tenía ni idea de crear una empresa y menos todavía de dirigirla. Gracias a LEINN he adquirido estos conocimientos y he podido crear Nostoc.

¿Cuál es el proyecto que has desarrollado del que te sientes más orgulloso?

Tengo un muy buen recuerdo del IBM Challenge: IBM nos lanzó un reto y con todo el equipo de Walkinn tuvimos 24h para resolverlo. Nos veo todavía durmiendo en el HUB. Fue una gran experiencia.

Y por supuesto, a partir del 2º año ya mis esfuerzos se centraron en colocar los cimientos de Nostoc, que como puedes bien imaginar es un proyecto del que me siento súper orgulloso.

¿Cuál es el mayor error o fracaso que recuerdes a nivel personal?

Creo que al haber entrado en LEINN con un proyecto personal tan claro y ambicioso quizás haya pecado en algunos momentos de egoísmo. Nuestra Team Company Walkinn ha sufrido problemas de dinámicas internas y he de reconocer que al tener otras prioridades no he invertido mucho tiempo en intentar resolver estos problemas.

¿Cuáles son los 3 momentos que consideras claves en la vida de un Leinner?

Así, el recuerdo que me viene inmediatamente a la cabeza es el de nuestro viaje a la India en 3º. Trabajamos mucho y a veces hasta estando enfermos. Concretamente me impresionó mucho la enorme diferencia que puede haber en este país entre las oficinas, de una empresa que pueden ser muy modernas, y sus fábricas, que parecían del siglo XIX con poquísima mecanización.

También me acuerdo muy bien del primer día de LEINN. Es una experiencia intensa. Descubres un mundo nuevo, un grupo de personas con quienes vas a compartir muchos momentos…

Y finalmente diría que las fiestas y las actividades de teambuilding que compartimos en Walkinn. LEINN es un grado mucho más duro y exigente que lo que la gente piensa y estos momentos son necesarios para recargar las pilas.

¿Cuál es el mejor momento que recuerdas con tu Team Company?

Me cuesta destacar uno en particular. Prefiero quedarme con un conjunto: los viajes de aprendizaje, los procesos de evaluación y un teambuilding que hicimos en Segovia.

¿Qué tres recomendaciones darías a los LEINNers que vienen detrás o a los futuros Leinners?

1º Para vivir LEINN con la intensidad que se requiere hace falta tener mucha ambición. Un buen LEINNer es un LEINNer que se quiere comer el mundo.

2º Personalmente creo que en LEINN se está para aprender a emprender. Esto significa ensuciarse las manos y experimentar en primera persona. Para mi este enfoque en el hacer es incompatible con el posicionamiento del consultor que da consejos mirándolo todo desde la barrera. No caigáis en la tentación de convertiros en consultores porque habéis aprendido 4 cosas.  Os animo a seguir haciendo para aprender 4000. Si dentro de 15 años uno se descubre una fibra de consultor y quiere vivir de compartir sus experiencias, perfecto. Pero antes no.

3º En LEINN, parte del aprendizaje se hace a través de la lectura. A veces podemos acabar viendo la lectura como una obligación algo pesada, pero por experiencia me atrevo a decir que leer es una actividad clave mucho más allá de LEINN. La costumbre de leer es un activo para toda la vida y no sólo para la vida de los emprendedores.

¿Cuál es tu mejor recuerdo de libro entre las decenas de libros que has leído a lo largo de LEINN?

“Screw it, let’s do it” de Richard Branson. Las experiencias que comparte Branson en este libro me sirvieron muchísimo. En realidad mi filosofía personal es muy parecida al mensaje del libro. ¡Hay que atreverse!

¿Y tu mejor recuerdo de Learning Journey?

Tengo un muy buen recuerdo de nuestro viaje a San Francisco. Concretamente nunca olvidare nuestra exploración del Yosemite y el día que asistimos a los Crunchies Awards (entrega de premios que organiza la web Techcrunch a las mejores startups).

¿Y tu mejor recuerdo de Customer Visit?

Sin duda diría que mis reuniones con inversores en el marco de la última ampliación de capital de Nostoc. Es un proceso muy duro pero a la vez es un proceso en el que se aprende un montón.  Un buen inversor, te reta, cuestiona todo y al final que invierta o no hace que tu proyecto sea mejor, o por lo menos que tengas una mejor comprensión de tu propia empresa.

Muchas gracias Enrique por compartir todo esto con nosotros. Para ti LEINN se acaba en junio pero es el principio de otra aventura: una larga vida profesional. ¿Cómo la ves?

Me veo siguiendo peleando por comerme el mundo con Nostoc, ¡claro! Me voy a retar a mí mismo… dentro de 5 años quiero que facturemos 3 millones de euros al año.