Por qué tu empresa tiene que tener un propósito (además de ganar dinero)

rowing_crew¿Cuál es tu propósito a la hora de emprender un nuevo proyecto? Si tu único objetivo es ganar a toda costa cuanto más dinero mejor te lo aseguramos: lo vas a tener difícil para tener éxito, crecer y captar el mejor talento para tu equipo. Hoy en día entre los ingredientes que necesita cualquier empresa para triunfar se encuentra la necesidad de definir valores, principios y metas que guíen la actividad de la organización y motiven a los integrantes de su equipo. Se trata de las purpose-driven organizations: organizaciones impulsadas por personas apasionadas por lo que hacen y que trabajan en equipo persiguiendo unos fines que van más allá de conseguir un balance contable positivo a final de año.

Es importante señalar que concretar unos propósitos que redunden en un beneficio para la comunidad o, por ejemplo, el medio ambiente, no tiene por qué ir en detrimento del rendimiento de la empresa. Las purpose driven organizations pueden - y deben - lograr el éxito empresarial a la vez que consiguen tener un impacto duradero y positivo en la sociedad.

El éxito de este tipo de organizaciones radica en primer lugar en una cuestión clave: la motivación. Solo si las personas que conforman tu equipo están convencidas de que la empresa para la que trabajan esta mejorando la sociedad en la que están insertos y de que pueden desarrollar y perseguir sus pasiones a través de la misma conseguirás que den lo mejor de sí y que quieran vincular su talento a tu proyecto de forma duradera.

Esta motivación extra que supone la existencia de un equipo de alto rendimiento cohesionado y apasionado por lo que hace tiene una consecuencia clara: un aumento de la confianza en el futuro del proyecto y, como resultado, un fuerte aumento en de la inversión en iniciativas que llevan al crecimiento a largo plazo.

Así lo demostró un estudio de 2014 efectuado por Deloitte que verificó que un enfoque empresarial orientado a propósitos conduce a mayores niveles de confianza entre las partes interesadas e impulsa el crecimiento del negocio.

¿Y cómo se consigue ser una organización orientada a propósitos? En primer lugar, hay que tener en cuenta que no es lo mismo definir una visión y una misión, como hacen tantas empresas, que tener un ‘propósito’. La misión y la visión se refieren a lo que hacemos y en qué queremos convertirnos. El propósito, por su parte, hace referencia a la contribución a la sociedad que se deriva de lo que hacemos. Es la causa última que hace que nuestro proyecto merezca la pena, aquello que hace que nos quedemos trabajando hasta altas horas de la madrugada, lo que consigue que nos llenemos de orgullo y pasión cuando defendemos lo que hacemos, lo que inspira a la gente que nos rodea. Y es algo que nunca se alcanza: siempre tiene que impulsarnos a llegar más lejos.