¿Por qué los LEINNers de primer año pasan 6 semanas en Finlandia?

Por Thibaut Deleval (entrenador de LEINN en Teamlabs).

Existen muchos motivos y según a quien le pregunte le podrán decir que es para practicar inglés o para descubrir una nueva cultura, quizás la más diferente a la española dentro de la Unión Europea. Otros le contestarán que es para descubrir las raíces de nuestro grado universitario en la Universidad de Jyväskylä.

Yo, que acabo de volver de Finlandia después de acompañar a dos de nuestras Team Companies, le diré que los LEINNers van a Finlandia para descubrir y fortalecer su resiliencia.

Resiliencia: capacidad que tiene una persona o un grupo de recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro. En ocasiones, las circunstancias difíciles o los traumas permiten desarrollar recursos que se encontraban latentes y que el individuo desconocía hasta el momento.”

Emprender es todo menos un camino de rosas. El que decide emprender se embarca en una larga carrera de obstáculos y no podrá evitar caer a lo largo del camino. Lo que le permitirá triunfar no es tanto su inteligencia o su nivel de preparación como su capacidad de levantarse una y otra vez, de seguir luchando, de aguantar más que sus competidores. Esta resiliencia no se puede aprender en los libros, se tiene que descubrir a través de experiencias reales. Se tiene que vivir. Intentar emprender en un territorio desconocido, donde no conoces a nadie, donde no tienes enchufes y donde, en cierto modo, desconfían de ti por ser extranjero, es la prueba última de resiliencia.

En la pequeña ciudad de Salo, los LEINNers han desarrollado varios proyectos y visitado cientos de clientes potenciales. Han escuchado la palabra “no” decenas de veces antes de escuchar un primer “sí”. Han organizado eventos a los que no acudió nadie. Han organizado clases de baile para un alumno y después para 10. Aprendieron de sus errores, se levantaron después de cada traspié y sus esfuerzos fueron recompensados. A unos pocos días de volver a Madrid montaron un restaurante efímero que atrajo a tanta gente que no pudieron atenderlos a todos.

Ahora los LEINNers han vuelto a su territorio “natural”. No creen para nada que todo va ser muy fácil a partir de ahora, pero saben que si no bajan los brazos, si cierran filas, si se apoyan los unos a los otros y dan todos lo mejor de ellos mismos van a lograr los resultados que se merecen. Ya no les dan miedo ni los retos ni los traspiés. Saben levantarse. Siguen caminando.

 

+ info sobre nuestro viaje de aprendizaje a Finlandia en este vídeo.