Proyectos Leinn: Talleres de Defensa Personal en la India

Ana Moñino es más que una apasionada de Muay Thai. Esta joven mujer emprendedora que está en 3º de LEINN y es miembro de la TeamCompany Road ha experimentado a través de la práctica de este deporte, unos importantes aprendizajes: , autoliderazgo, disciplina, respeto a los demás, constancia y paciencia, entre un largo etc.
 
Para compartir estos aprendizajes durante la Learning Journey de 3º de LEINN en la India, Ana ha desarrollado un modelo de Taller de Defensa Personal para niños de Primary School, que ha impartido contando con  la ayuda y participación Miguel Díaz (de la TeamCompany Kippit) y Maria Gay y Ana Carolina Arévalo (de Road). 

Los talleres han tenido lugar centros educativos en Mumbai ubicados en zonas consideradas particularmente desfavorecidas o complicadas. Trabajando con Mumbai Smiles, Ana ha podido contactar con los centros e impartir talleres en las escuelas Savitribai, Wilson y Samata Vidya, con total de más de 100 niñas y niños que han participado a la actividad.

Entrevistamos a Ana a distancia mientras sigue con su Learning Journey desarrollando proyectos en Shanghài.

¿Ana, cuál ha sido tu WHY a la hora de idear y liderar el proyecto?
El Muay Thai para mi es una forma de vida, no solo te permite tener una forma física mejor y una vida más saludable, sino que tiene muchos beneficios psicológicos, mayor seguridad, confianza, aprendizaje de los límites mentales.  Además refuerzas la paciencia, resistencia, honestidad y respeto. Y como no, es un deporte muy divertido que te permite desahogarte y soltar esa energía que llevamos dentro.
Qué mejor que todo esto para ayudar a los más afectados de los slums: los niños. Es por ello que nos animamos a realizar estos talleres, además de esta manera podíamos adentrarnos en lo más profundo de la cultura india.
 
¿Cuál ha sido el mayor reto?
Lo más complicado fue lidiar con, entre otras cosas, las barreras culturales de los pequeños participantes. Estas barreras como por ejemplo el respeto y reparo ante el contacto físico, no nos permitieron realizar muchas de las actividades que queríamos. Al principio de cada taller notamos cómo debíamos romper la vergüenza que les cohibía para que podieran entregarse a la actividad. También, y aunque parezca algo tonto, su uniforme interfería la movilidad para el desarrollo de este deporte.
Sin embargo lo más ágil fue buscar la motivación en ellas (la mayoría de los participantes han sido niñas de entre 6 y 9 años de edad) dado que desde el principio todas mostraron su ilusión y sus ganas de aprender. Además eran alumnas muy ‘’espabiladas’’  capaces de pillar todo a la primera  (como anécdota, a veces pedía que me tradujeran por asegurarme de que todas podían entender mis indicaciones, pero entonces me paraban, se reían y me hacían continuar, dándome a entender que habían entendido todo y que querían ir más rápido).


 
¿Qué te llevas de la experiencia? ¿Cómo evolucionará este proyecto?
Me llevo un importante aprendizaje interior porque los niños me han enseñado como aún viviendo en una realidad de pobreza, la ilusión por aprender nunca se pierde. Aparte de lo abiertos que pueden llegar a ser, si realizas un buen taller puedes llegar a obtener una energía increíble por parte de los asistentes, creando un ambiente idóneo para la enseñanza y para, a su vez, no dejar de pasar un buen rato.
 
¿Qué te gustaría aconsejar a alguien que quisiera realizar un proyecto similar en LJ?
Que sin ninguna duda lo hagan, que apuesten por su propuesta y lleguen llenos de ilusión para poder contagiarla. Es importante saber darnos el valor que tenemos desde el primer momento si trabajamos conjuntamente con otras instituciones como ONG y lograr que participen en la sostenibilidad del proyecto, que en este caso ha sido sustentada directamente por nosotros. Que al ser posible intenten monetizar de alguna forma el proyecto, atendiendo a diferentes segmentos (ya que estos colegios no es posible que paguen) y que busquen por ello un nicho de mercado que pueda ayudar a la financiación de los talleres, que aun siendo sin ánimo de lucro originan gastos que de ser cubiertos, permitirían poder impactar en más personas.

Para seguir la pista a Ana Moñino: "@thepizzca" en IG.