¿Qué sabemos de la Generación Z? ¿Hablan un idioma diferente al nuestro?

Por Mónica Pérez, Directora de Relaciones Institucionales de Teamlabs/.

 

Emprendedores, digitales, hiperconectados, audiovisuales.. estos son algunos de los adjetivos con los que se suele definir a los jóvenes de hoy en día, los conocidos como Generación Z, pero… ¿son ciertos todos estos calificativos?

Para poder intentar responderlo, La Asociación Española de Estudios de Mercado (AEDEMO) ha estrenado en Teamlabs su formato ‘Insight Points’, microcharlas de unos 15 minutos en las que expertos muestran sus conocimientos o acercamientos cualitativos y cuantitativos sobre un tema en concreto, y en ésta, su primera edición, ha versado sobre esta generación que tantas preguntas suscita.

En concreto, el director de análisis y consultoría, Juvenal García, consideraba que “no había una Generación Z”, ya que, en su opinión, ahora hay “grupos de edad, no generaciones”. Así, considera que “no existe repertorio cultural que codifique estas edades”, porque, según él mismo apuntaba, “no encuentro el sitio en el que pueda sentarme ante un joven y reconocerle como conjunto de codificaciones que yo pueda manejar después”. E iba más allá, aduciendo incluso que tampoco sabría dónde encontrarse con los jóvenes para intentar interpretarlos, porque “tampoco están ya ni en los bares”.

Y es que los cambios también se ven en el ocio, y en cómo se comunican entre ellos. De hecho, según la opinión de García, los jóvenes ahora “tienen más facilidad para comunicarse sexualmente que personalmente", aunque recalcaba que el cambio iba mas allá aún, ya que consideraba que “ahora no hay comunicación” y dudaba, incluso, de que el resto pudiese hablar su idioma “en el caso de que lo hubiese”.

“Están en lo digital, con amigos de diferentes edades, pero siempre en lo digital”, afirmaba García, al explicar que sus relaciones son, sobre todo, digitales, al igual que comentaba Mercedes Fernández, de 40dB Insights Solutions, al explicar que “son digitales por naturaleza y, analógicos por dependencia”, como en el caso de los pagos en efectivo.

En este sentido, Fernández destacaba que un generación Z no llevará más de 5 euros en el bolsillo, “para no gastar de más”, y que si se dejaban dinero entre ellos, “las deudas de moneda existían. Si me debes dos euros, me debes dos euros, algo inaudito para el resto”, reconocía.

Para Fernández, uno de los retos para esta generación es que el dinero les llegue de forma digital, pero sin tener que abrirse una cuenta y, según apuntaba, “los bancos parece que no están queriendo entrar en esto porque no saben hasta qué punto eso es rentable”.

En esta línea, Antonio Pérez, de Media Vizeum, consideraba que aunque es cierto que tienen “un mayor consumo digital, también consumen el resto de medios”, aunque son, sobre todo, “audiovisuales”. “El móvil es una obsesión para ellos y tienen patrones de social media distintos completamente a los de anteriores generaciones, y aunque un 37% es espectador en redes sociales, el 33% es activo”, algo muy diferente a lo que pasa con los millennial, por ejemplo, destacaba.

 

LA POLÍTICA Y LOS JÓVENES

 

Uno de los puntos más interesantes del debate surgido en torno a la Generación Z fue el referido a sus intereses políticos, sobre todo ahora que nos encontramos inmersos en campaña electoral.

García, encargado de hacer varias campañas confesaba que aunque se sabía qué contar el problema era el desconocimiento que se tenía sobre estos jóvenes, “no sabemos ni cómo contarlo ni a quién”, recalcaba.

Asimismo, Felipe Romero, de The Cocktail Analysis, ponía el acento sobre el hecho de que una de las mayores diferencias entre generaciones era su acceso a las fuentes de información, algo que tiene mucha relevancia precisamente en este punto, ya que es vital saber cómo llegan a determinadas informaciones, de cara a las próximas elecciones que tendrán lugar a finales de mes.

Así, afirmaba que los jóvenes conceden “mayor credibilidad a la información obtenida a través de canales online”, algo diferente a lo que sucede con la publicidad, ya que “ponen más confiabilidad en la mostrada en las redes sociales que en la convencional”.

 

CONSTRUCCIÓN DE UNA DEFINICIÓN

 

Por último, uno de los momentos más esperados de la jornada fue en el que una joven pudo comentar si se sentía identificada con las claves que habían apuntado durante toda la sesión.

Asi, Andrea Amaro, LEINNer de segundo curso, explicaba que, incluso ellos, los jóvenes, están intentando “definir” qué son, y que charlas y debates como los mantenidos en la jornada podían ayudar mucho a “construir” una definición. “Somos una generación nueva, pero no necesariamente tenemos un perfil distinto, pero necesitamos algo distinto, como esta carrera”, afirmaba al referirse al grado LEINN.

En esta línea, Amaro destacaba la importancia de “hacer algo que aporte valor a la sociedad”, al referirse a que “los jóvenes tenemos ese afán de crear y queremos hacerlo desde dentro”.

Así que parece que después de estudios, encuestas, análisis y mucha observación, quizás no estemos tan lejos de descifrar quiénes son estos jóvenes que tampoco saben muy bien quiénes son ellos mismos, pero tienen claro las ganas que sienten y el poder que tienen sobre el resto.