Una idea prototipable es mejor que una buena idea

Por Néstor Guerra (Cofundador y CEO de IEC)

 

El mayor reto que tenemos los emprendedores es no confundir avanzar en el negocio con avanzar con el desarrollo de producto. Son cosas bien diferentes. Solo avanzamos en el negocio cuando aprendemos qué es lo que el cliente esta dispuesto a comprar. Cuando aprendemos qué resuelve su problema importante. Cuando aprendemos dónde está el “Wuuaaw!” del cliente con nuestro producto. La buena noticia es que no hay que tener un producto completamente acabado para ir aprendiendo esto.

Prototipar es la acción de trabajar con una herramienta o grupo de herramientas que forma parte del proceso de aprendizaje. El objetivo del prototipo es acabar construyendo un experimento para validar nuestras hipótesis o supuesto. En definitiva, para avanzar en el negocio.

En cada paso que damos para buscar nuestro modelo de negocio es importante no perder este foco. Si esto ocurre pasaremos de buscar un modelo a ejecutarlo. Pasaremos de realizar experimentos con prototipos a desarrollar un producto. Entender esto es importante para no confundir prototipar con empezar a construir nuestra visión del producto. En ocasiones puede serlo, en otras no, depende de nuestras hipótesis.

Prototipar es un proceso para descubrir. Esto es fácil decir pero, en el día a día, perdemos este foco con mucha facilidad y hablamos de prototipos, de MVP (Producto Mínimo Viable) o de versión beta como si fuera un producto y no un experimento. Si entendemos esto como nuestro camino para buscar el modelo de negocio de nuestra idea, prototipar tienen sentido.

 

Los prototipos nos puede ayudar mucho en el proceso de experimentación y búsqueda de nuestro modelo de negocio:

Podemos tener un prototipo para entender el problema del cliente.

Podemos tener un prototipo para validar si nuestra visión resuelve el problema.

Podemos tener un prototipo para aprender el proceso de venta.

Podemos tener un prototipo para descubrir el canal y los costes que tiene el canal.

Podemos tener un prototipo para testar con nuestros primeros clientes (earlyvangelists) que están dispuestos a pagar.

Podemos tener un prototipo para enseñar a nuestros socios clave y que te den presupuesto de costes de desarrollo.

 

En definitiva, los prototipos podemos englobarlos dentro de las piezas que necesitamos para experimentar. Si tenemos una idea que no es prototipable, realmente tenemos un problema. Tendremos que asumir mucho más riesgo. Una idea prototipable siempre es mejor que una buena idea.

Sé que existen muchas otra definiciones, y la nuestra no se escapa mucho del resto, pero tiene matices que dan sentido dentro del enfoque Lean Startup:

“Un prototipo es un artefacto o grupo de artefactos construido sobre iteraciones rápidas que nos ayudan a realizar los experimentos para descubrir puntos clave en nuestro modelo de negocio”. Cuando digo ‘puntos clave de nuestro modelo de negocio’ no solo me refiero al encaje problema-solución, sino, como hemos visto antes, al canal, a la captación, a los recursos y socios clave y, por supuesto, al modelo de ingresos.

Así que, con esta definición en la cabeza, os voy a proponer algunas técnicas y herramientas que os pueden ayudar a realizar vuestros primeros “prototipos de mierda” o como diría mejor Steve Blank: “vuestros primeros MVP LF” (Producto Mínimo Viable de Baja Fidelidad)

 

Aprende a hacerlo tú: Técnicas para diseñar prototipos.

Construir nuestro primer prototipo no es algo que debamos externalizar, o por lo menos en las primeras iteraciones. Por eso, las técnicas que os quiero mostrar son lo suficientemente sencillas como para que cualquier emprendedor, sea cual sea su producto o servicio, pueda prototipar sin conocimiento a priori de las tecnologías de construcción finales. El objetivo es aprender nosotros mismos. Ver cómo responde el cliente ante nuestra solución.

Pero mucho ojo, con eso no quiero decir que el prototipo sea suficiente. No solo es clave el proceso de Desarrollo de Clientes sino también el proceso de Desarrollo Ágil. Es importante para esto que el equipo fundador dedique tiempo en conocer la tecnología sobre la cual se quiere basar la construcción de su solución, ya sean productos o servicios. Steve Blank aconseja a los fundadores que sean capaces de evolucionar los primeros prototipos de MVPs de baja fidelidad en MVPs de alta fidelidad.

Es un problema que he podido ver en varias ocasiones en startups: construir una solución usando técnicas de prototipado pero no ser capaz de evolucionar ágilmente en un MVP por no conocer la tecnología que necesitan. Con esto no quiero decir que no podamos empezar a validar cosas, lo que digo es que es importante conocer algo más que la propias técnicas de prototipado.

Además, éstas no son todas la técnicas de prototipado que existen, ni mucho menos, pero son las que me han mostrado mejores resultados en mi experiencia para validar el encaje problema-solución.

He tenido la oportunidad de iterar durante decenas de talleres de prototipado estas técnicas y esto me ha permitido plantear un orden que, por ahora, mejor ayuda en el aprendizaje de estas herramientas.  No es que siga una lógica específica, de hecho lo normal es acabar hibridando las diferentes técnicas, pero seguro que te será sencillo categorizarlas y recordarlas en tu cabeza:

 

1.     Prototipar productos con papel y cartón:

Algo tan sencillo como este tipo de material puede ser una fuente infinita de posibilidades de prototipos. Los arquitectos o la gente de desarrollo de software ya la usan de manera frecuente. El objetivo es aprovecharse de la maleabilidad del papel y el cartón para prototipar nuestra solución.

 

2.     Prototipar productos con impresoras 3D:

El futuro es prometedor, pero el presente es una gran solución para prototipar. Hoy ya existen impresoras 3D por menos de 400€, dentro de poco podremos comprar cualquier impresora 3D en una gran superficie. Pero si no quieres gastar dinero en tu impresora 3D existen empresas y startup que te lo hacen a un precio muy razonable. Aprender a prototipar con impresoras 3D será una de las asignaturas obligatorias para cualquier emprendedor.

 

3.     Prototipar producto o servicios con Lego Serious Play:

Lego Serious Play es una las técnicas más de moda últimamente. LSP es una herramienta diseñada para desarrollar productos o servicios basada en el uso de las piezas de Lego. LSP no solo se usa para el prototipado, también se usa para la mejora de trabajo en equipo, la resolución de problemas, la definición de estrategia, etc.

 

4.     Prototipar usando PowerPoint, Photoshop y 3DStudioMax:

Lo malo del PowerPoint es que lo soporta todo y lo bueno del PowerPoint es que lo soporta todo. Si a esto le aplicas un poco de maña con el Photoshop o con alguna herramienta de modelado como 3DStudioMax puedes tener presentaciones de producto increíbles para mostrar a tus potenciales clientes.

 

5.     Prototipar servicios con storyboards:

Esta técnica consiste en realizar un conjunto de ilustraciones o viñetas a modo de cómic donde representamos la secuencia de cómo será el servicio o producto que queremos diseñar. En definitiva, es una forma de previsualizar la vida del cliente con nuestra solución a modo de dibujos. El storyboard no es nada nuevo, se viene usando desde los años 30 en la industria del cine, Walt Disney de hecho fue uno de los primeros en usarlo.

Esta técnica es rápida y sencilla y además nos puede ayudar como guia para la mejora de muestra soluciones.

 

6.     Prototipar productos o servicios con vídeos

Es también una de las técnicas de prototipado más usadas. Consiste básicamente en realizar un vídeo de nuestros servicios. Quizás el caso más famoso fuera el de Dropbox, pero existen innumerables prototipos realizados con esta técnica que han permitido a sus emprendedores aprender rápido. La base teórica es la misma que el storyboard, y de hecho te recomiendo que si vas a usar esta técnica realices un previo storyboard de guía.

Pero es posible que no tengas ni conocimientos ni recursos para coger una cámara al hombro y ponerte a grabar tu vídeo, para esta situación te presento dos herramientas muy interesantes: Powtoon y GoAnimate!.

 

7.     Prototipar servicios con roleplays:

Técnica muy usada para servicios que, en esencia, consiste en realizar un pequeño teatro simulando el servicio. Mi recomendación es que dediques tiempo a la escenografía, lo más realista posible. También es muy útil realizarlo con clientes reales, eso sí, de confianza, pero reales. Establece bien las reglas y las expectativas del roleplay.

 

8.     Prototipar aplicaciones con otras aplicaciones:

Existen un gran volumen de herramientas de prototipado para webs y aplicaciones. Una de las cosas que he aprendido es que cada una tiene sus cosas buenas y cosas malas. Así que no voy a profundizar en ninguna en especial, mi recomendación es que te lances a usarlas y elige la que más te encaje y te guste.

Te recomiendo que empieces por algunas con las que he trabajado y me han gustado mucho, como Axure RP, Proto.io, Justinmind, Fluid software, Protoshare, Balsamiq o Prototyper.

Si me preguntases cuales suelo usar o me gustan más serían: Balsamiq, porque es muy rápido y sencillo, da un look muy de prototipo y nos permite validar funcionalidades del producto, y Axure RP, muy flexible y con funcionalidades muy prácticas. Pero, en cualquier caso, lo dicho: úsalas y busca la que más te encaje.

 

9.     Prototipar aplicaciones móviles

Aquí también dispones de una gran oferta de aplicaciones para prototipar app pero, en este caso, voy a profundizar en dos que me gustan especialmente y son radicalmente diferentes: Como y POP.

La primera es Como, una herramienta online que te permite diseñar tu propia app sin necesidad de saber programar nada, y encima soporta iOS y Android. Es de una extrema simpleza y en cuestión de tres pasos puedes tener una app funcionando. Pero, como puedes imaginar, tiene inmensas limitaciones y no es posible hacer de todo.

Otra herramienta de gran interés es POP. Es una de la herramientas de prototipado que siempre uso cuando existen móviles o tablets de por medio. POP sorprende también por su simpleza, consiste en simular el uso desde el propio dispositivo móvil de nuestra app simplemente dibujando y dando funcionalidad de movimiento entre ventanas.

 

He tenido la suerte de poder trabajar con decenas de startups diseñando prototipos y experimentos. En la mayor parte de los primeros prototipos cometimos errores garrafales, obvios al final, ocultos al principio. Con el tiempo, hemos ido mejorando la forma con la que aprendemos a validar la soluciones y cómo encontrar hechos de manera rápida y sencilla. No todo vale para todo.

Pretendo con esto mostrar algunas lecciones aprendidas. Éstas me sirvieron mucho a mí, pero esto no significa que sean inmutables, más bien todo lo contrario. Lo que para mí ha sido un aprendizaje quizás no lo sea para ti. En cualquier caso, estas son tres de las que más me han ayudado:

1.     Antes de empezar con el #prototipo identifica el problema más importante para el cliente: Diseña tu valor viable. Céntrate en tu valor más diferencial y descarta por el momento los detalles, tu producto debe resolver el problema del cliente.

2.     Recuerda que tu trabajo es éste, diseñar un prototipo que evolucionará en tu MVP, y es posible que tu MVP poco tenga que ver con tu primer prototipo, pero cuantas más iteraciones realices tras los feedback del cliente más probabilidades tendrás de tener un producto de éxito en tus manos.

3.     Es difícil encontrar el MVP cuando lo que tienes en la cabeza es tu producto final. Debes aprender a desmitificar tu idea sobre el producto final, ¿tienes una idea de un producto? pues demuestra que existen clientes que están deseando comprarlo ya. Usa la lógica del método científico para esto. Identifica una hipótesis, diseña un experimento, mide y aprende. Crear un producto final sin validar la idea es como tirarse de un avión sin comprobar si llevas el paracaídas puesto.

 

Néstor Guerra es uno de los expertos más reconocidos en el ámbito de emprendimiento Lean Startup. Es emprendedor, mentor y profesor en prestigiosas escuelas de negocio. Actualmente es CEO y cofundador de IEC, startup dedicada al desarrollo de soluciones para smart cities. Consulta nuestra agenda para ver los próximos laboratorios de Néstor en Teamlabs.