¿Te aburres memorizando teoría para exámenes que luego olvidas? ¿Sientes que el modelo educativo tradicional no conecta contigo? No eres el único. Cada vez más estudiantes buscan carreras para aprender haciendo, alternativas universitarias donde el aprendizaje se base en la práctica, la experimentación y los proyectos reales, no en la memorización de contenidos desconectados de la realidad.
El problema del modelo académico tradicional es que está diseñado para una época que ya no existe. Memorizar datos y reproducirlos en exámenes tenía sentido cuando el acceso a la información era limitado. Pero hoy, con internet en tu bolsillo, lo que importa no es cuánto memorizas, sino qué sabes hacer con lo que aprendes. Por eso surgen carreras para aprender haciendo que ponen la práctica en el centro y convierten a los estudiantes en protagonistas activos de su formación.
En este artículo te explicamos por qué muchos estudiantes no conectan con el aprendizaje teórico, qué significa realmente aprender haciendo, qué tipos de carreras existen con metodologías activas y cómo funcionan los grados universitarios basados en proyectos reales como LEINN (Liderazgo Emprendedor e Innovación).
Por qué muchos estudiantes no conectan con el aprendizaje teórico
Si sientes que las clases magistrales, los apuntes interminables y los exámenes de memorización no son para ti, hay razones muy válidas detrás de esa sensación. El modelo educativo tradicional tiene limitaciones evidentes que afectan especialmente a ciertos perfiles de estudiantes.
Aprendizaje pasivo vs. aprendizaje activo
En la mayoría de carreras tradicionales, el estudiante es un receptor pasivo de información. El profesor explica, tú escuchas, tomas apuntes, memorizas y repites en un examen. Este modelo asume que aprender es transferir conocimiento de una cabeza a otra, como si fueras un disco duro que se llena de datos.
Pero la neurociencia nos dice que no funciona así. Aprendemos haciendo, no escuchando. Cuando experimentas, practicas, te equivocas y corriges, tu cerebro crea conexiones más fuertes y duraderas. El conocimiento que adquieres resolviendo problemas reales se queda contigo mucho más tiempo que lo que memorizas para un examen.
Desconexión entre teoría y práctica
Otro problema frecuente es la brecha entre lo que estudias y lo que realmente necesitarás en tu vida profesional. Puedes pasar cuatro años estudiando conceptos teóricos sin entender para qué sirven o cómo aplicarlos. Muchos graduados descubren al empezar a trabajar que la universidad no les preparó para los desafíos reales que enfrentarán.
Las carreras para aprender haciendo eliminan esa brecha. Desde el primer día trabajas en proyectos con aplicación real, lo que hace que cada concepto teórico tenga sentido inmediato porque lo usas para resolver problemas concretos.
Falta de motivación intrínseca
Cuando estudias solo para aprobar exámenes, la motivación es externa: evitar suspender, conseguir una nota, cumplir expectativas. Pero cuando aprendes haciendo algo que te interesa, que resuelve un problema real o que creas tú mismo, la motivación viene de dentro. Te mueve la curiosidad, el reto, las ganas de ver tu proyecto funcionar.
Esta motivación intrínseca es mucho más poderosa y sostenible. Por eso muchos estudiantes que fracasaban en modelos tradicionales florecen en carreras para aprender haciendo: no es que sean peores estudiantes, es que aprenden de otra manera.
Perfiles de aprendizaje diferentes
No todos aprendemos igual. Hay personas que necesitan ver, tocar, experimentar para entender. Si eres de esas personas que aprenden mejor construyendo que leyendo, que necesitan moverse y hacer cosas con las manos, el modelo tradicional puede resultarte frustrante. No significa que seas menos inteligente, significa que tu estilo de aprendizaje es kinestésico y práctico, y necesitas una formación que se adapte a eso.
Qué significa realmente «aprender haciendo»
Cuando hablamos de aprender haciendo, no nos referimos a hacer ejercicios prácticos después de estudiar teoría. Nos referimos a un enfoque pedagógico completamente diferente donde la acción precede al conocimiento teórico. Veamos qué implica realmente este modelo de aprendizaje:
Aprendizaje experiencial: aprender de la experiencia directa
El aprendizaje experiencial se basa en el ciclo de David Kolb: experimentas, reflexionas sobre esa experiencia, conceptualizas (conectas con teoría) y aplicas lo aprendido en nuevas situaciones. No empiezas leyendo un manual, empiezas haciendo algo, enfrentándote a un problema real, y luego buscas el conocimiento que necesitas para resolverlo.
Por ejemplo, en lugar de estudiar primero teoría de marketing para luego aplicarla, creas un producto o servicio real, intentas venderlo, descubres qué funciona y qué no, y entonces buscas conceptos de marketing que te ayuden a mejorar. El conocimiento adquirido así tiene un propósito claro y se retiene mucho mejor.
Aprendizaje basado en proyectos (PBL – Project Based Learning)
Las carreras para aprender haciendo suelen organizarse en torno a proyectos en lugar de asignaturas. Trabajas en desafíos complejos, multidimensionales y abiertos que requieren combinar conocimientos de diferentes áreas. No hay un único camino correcto ni una respuesta pre-establecida.
Los proyectos pueden ser empresariales, sociales, tecnológicos o creativos, pero siempre tienen en común que son reales o realistas, tienen impacto tangible y requieren trabajo en equipo. Aprendes gestionando proyectos de verdad, no simulando que los gestionas.
Aprendizaje activo: el estudiante como protagonista
En el aprendizaje activo, el estudiante no es un receptor pasivo sino el protagonista de su formación. Decides qué necesitas aprender, buscas recursos, experimentas, pides ayuda cuando la necesitas y evalúas tus propios resultados. El profesor deja de ser la fuente única de conocimiento y se convierte en facilitador, mentor o coach que te acompaña pero no te dice exactamente qué hacer.
Esta autonomía desarrolla capacidades muy valiosas: autorregulación, responsabilidad, pensamiento crítico y capacidad de aprender a aprender.
Aprendizaje colaborativo en equipo
Aprender haciendo suele implicar trabajar en equipo de forma genuina, no solo repartir tareas para un trabajo grupal. Los equipos en estas metodologías tienen objetivos compartidos, toman decisiones juntos, gestionan conflictos, se retroalimentan y aprenden unos de otros. El aprendizaje ocurre en la interacción, el diálogo y la colaboración.
Aprendizaje situado en contextos reales
En lugar de aprender en un aula desconectada de la realidad, el aprendizaje ocurre en contextos auténticos: empresas reales, comunidades, ecosistemas de innovación, viajes internacionales. Esto hace que lo que aprendes esté directamente conectado con situaciones y problemas del mundo real, no con ejercicios académicos artificiales.
Tabla comparativa: Aprendizaje tradicional vs. Aprender haciendo
| Aspecto | Modelo tradicional | Carreras para aprender haciendo |
|---|---|---|
| Rol del estudiante | Receptor pasivo de información | Protagonista activo de su aprendizaje |
| Método principal | Clases magistrales y memorización | Proyectos reales y experimentación |
| Evaluación | Exámenes que miden memorización | Resultados de proyectos y aprendizajes del proceso |
| Contenido | Asignaturas predefinidas y cerradas | Conocimiento que necesitas para tu proyecto |
| Contexto | Aula desconectada de la realidad | Empresas, comunidades, contextos reales |
| Motivación | Externa (aprobar, conseguir nota) | Intrínseca (curiosidad, logro, impacto real) |
| Error | Penalizado (baja la nota) | Parte del aprendizaje (se premia experimentar) |
| Trabajo en equipo | Ocasional, reparto de tareas | Núcleo del aprendizaje, colaboración real |
Tipos de carreras y modelos educativos prácticos
Si buscas carreras para aprender haciendo, existen diferentes modalidades y enfoques. Aquí te explicamos los principales modelos educativos que priorizan la práctica sobre la teoría:
Grados basados en proyectos reales
Algunas carreras universitarias han rediseñado completamente su metodología para organizarse en torno a proyectos en lugar de asignaturas. Los estudiantes trabajan en desafíos empresariales, sociales o técnicos durante todo el programa, y los conocimientos teóricos se introducen cuando son necesarios para avanzar en el proyecto.
El ejemplo más destacado en España es LEINN (Liderazgo Emprendedor e Innovación), un grado oficial de la Universidad de Mondragón, que se realiza en los laboratorios de aprendizaje TeamLabs/, donde los estudiantes crean empresas reales en equipo desde el primer día mientras viajan por el mundo. En lugar de estudiar sobre emprendimiento, realmente emprenden, facturan, gestionan equipos y aprenden de sus errores, no sólo en España sino también en países de América, Europa y Asia.
Formación profesional dual
La FP dual combina formación en el centro educativo con trabajo en empresas. Pasas parte de tu tiempo en el aula y parte en una empresa real aplicando lo que aprendes. Es una forma muy práctica de formarte porque el conocimiento teórico se pone inmediatamente en práctica en contextos laborales reales.
Aunque la FP dual es muy práctica, sigue siendo un modelo donde primero aprendes teoría y luego la aplicas, no un modelo donde aprendes haciendo desde el inicio como en otras metodologías.
Grados con metodología Aprendizaje-Servicio
El Aprendizaje-Servicio (ApS) combina aprendizaje académico con servicio a la comunidad. Los estudiantes trabajan en proyectos que abordan necesidades sociales reales mientras desarrollan competencias de su carrera. Por ejemplo, estudiantes de Arquitectura pueden diseñar espacios comunitarios reales para barrios vulnerables.
No todos los grados ofrecen ApS como metodología principal, pero cada vez más universidades lo incorporan como componente optativo o en algunas asignaturas.
Bootcamps intensivos
Los bootcamps son programas intensivos (de 3 a 6 meses) muy enfocados en práctica, especialmente populares en áreas tecnológicas como programación, diseño UX o análisis de datos. El aprendizaje es completamente práctico: construyes proyectos reales desde el primer día.
La limitación de los bootcamps es que no son grados universitarios oficiales y suelen especializarse en habilidades técnicas muy concretas. Son útiles como complemento o como vía rápida de formación profesional, pero no sustituyen una carrera universitaria completa.
Carreras de diseño y artes con talleres prácticos
Grados como Bellas Artes, Diseño Gráfico, Diseño de Moda o Arquitectura han tenido siempre un fuerte componente práctico basado en talleres. Los estudiantes aprenden diseñando, creando prototipos, construyendo maquetas y desarrollando proyectos creativos.
Sin embargo, muchos de estos grados combinan talleres prácticos con asignaturas teóricas tradicionales, por lo que no todo el aprendizaje es práctico.
Modelos educativos alternativos
Existen también escuelas y programas universitarios basados en pedagogías alternativas como Montessori o Waldorf aplicadas a educación superior, o modelos como Minerva University que apuestan por el aprendizaje activo, seminarios socráticos y proyectos en múltiples ciudades del mundo.
Estas opciones son menos comunes en España pero están creciendo a nivel internacional, especialmente en formato online o híbrido.
Cómo funcionan los grados basados en proyectos reales
Para entender mejor cómo funcionan las carreras para aprender haciendo, veamos con detalle la mecánica de un grado basado en proyectos reales. Usaremos el modelo pedagógico Mondragon Team Academy (MTA) de LEINN como ejemplo, ya que es uno de los modelos más desarrollados y documentados.
El modelo MTA de LEINN: tres universos de aprendizaje
El modelo pedagógico MTA Model (implementado en LEINN ) organiza el aprendizaje en tres «universos» interconectados que representan diferentes dimensiones del desarrollo como emprendedor en equipo (teampreneur):
Universo M: «Cultivating Changemaker Teams» (Convertirse en agente de cambio en equipo)
Este universo es el corazón diferencial del modelo. Aquí es donde evoluciona tu identidad como persona emprendedora a través del desarrollo de proyectos reales. No se trata solo de adquirir conocimientos, sino de transformarte como persona: desarrollar liderazgo, resiliencia, capacidad de trabajar en equipo, pensamiento crítico y mentalidad de agente de cambio.
El aprendizaje en este universo es profundamente experiencial y reflexivo. Trabajas en equipo (team company) desarrollando proyectos, enfrentando retos reales, gestionando conflictos y aprendiendo de tus errores. La reflexión constante sobre la experiencia es clave para que el aprendizaje sea consciente y profundo.
Universo T: «Impact Startup Development» (Desarrollo de empresa con impacto)
En este universo integras todos los procesos de creación y desarrollo de empresa. Aquí es donde la experiencia de crear tu startup convive con el conocimiento técnico necesario para hacerlo bien: desde la concepción de la idea, validación con clientes, diseño del modelo de negocio, gestión financiera, hasta la búsqueda de inversores y escalado.
No estudias sobre empresas existentes, creas la tuya propia. Aprendes gestión financiera gestionando el presupuesto real de tu empresa, aprendes ventas vendiendo a clientes reales, aprendes estrategia tomando decisiones estratégicas que tienen consecuencias tangibles.
Universo A: «Technical Knowledge & Tools» (Conocimiento técnico y herramientas)
Este es el universo donde adquieres el conocimiento técnico específico que necesitas como emprendedor: marketing digital, finanzas, operaciones, tecnologías emergentes, etc. La diferencia es que este conocimiento no se estudia de forma abstracta, sino que se integra directamente en tus proyectos del universo T.
Además, el modelo permite personalización: cada estudiante puede profundizar en las áreas técnicas que más le interesen según el tipo de empresa que quiera crear o el rol que quiera desempeñar en su equipo.
Equipo de acompañantes (no profesores tradicionales)
En estos modelos, los profesores tradicionales desaparecen y son sustituidos por un equipo de acompañantes con diferentes roles:
- Team Coaches: Acompañan el desarrollo del equipo y de cada persona, facilitando reflexión y aprendizaje.
- Asesores técnicos: Aportan conocimiento especializado cuando el equipo lo necesita.
- Business Mentors: Emprendedores y profesionales que comparten experiencia y guían en el desarrollo empresarial.
Estos acompañantes no dicen qué hacer, ayudan a descubrirlo. No evalúan memori zación, evalúan aprendizaje real y desarrollo de competencias.
Sistema de evaluación basado en competencias
En lugar de exámenes tradicionales, la evaluación se basa en el desarrollo de 21 competencias definidas en tres categorías:
- Competencias transversales: Cooperativa, creativa, crítica, aprendiz permanente, mentalidad global, resiliente, consciente y comprometida socialmente.
- Competencias generales personales: Creativa, abierta, valiente, consciente del futuro, jugadora de equipo, honesta, apasionada.
- Competencias específicas profesionales: Mentalidad global, innovadora, líder emprendedor, digital, visionaria, orientada a resultados, conectada.
Estas competencias se evalúan mediante evidencias concretas de tu trabajo en proyectos reales, no mediante exámenes de memorización.
Timing adaptado a procesos reales
A diferencia del modelo tradicional de semestres iguales, el modelo MTA Model reconoce que el aprendizaje emprendedor tiene ritmos diferentes. Identifica dos grandes fases:
- Arranque y despegue (primeros 18-24 meses): Poner los equipos en órbita, experimentar, fallar, aprender las bases.
- Desarrollo emprendedor (siguientes 18-24 meses): Pasar de experimentación a desarrollo real de startup con tracción, ingresos e impacto.
Este timing respeta los procesos naturales de creación de empresa, no los calendarios académicos artificiales.
LEINN: ejemplo de aprendizaje activo y experiencial
Para ver en la práctica cómo funciona una carrera para aprender haciendo, profundicemos en el caso de LEINN:
Desde el primer día: no hay periodo de «introducción»
En LEINN no hay semanas de introducción teórica. El primer día de clase los estudiantes (llamados LEINNers) se organizan en equipos (team companies) y comienzan a trabajar en sus primeros proyectos emprendedores. No se espera a tercero o cuarto para hacer prácticas, la práctica empieza desde el minuto uno.
Esta inmersión directa puede generar incertidumbre inicial, pero es justamente esa incertidumbre la que activa el aprendizaje real. Los equipos tienen que tomar decisiones, experimentar, equivocarse y aprender sin que nadie les diga exactamente qué hacer.
Team Companies: empresas reales creadas por estudiantes
Las team companies no son simulaciones ni empresas ficticias. Son sociedades registradas legalmente que facturan a clientes reales, gestionan presupuestos reales, pagan sus impuestos y tienen todas las obligaciones y oportunidades de un negocio real. Puedes ver ejemplos de proyectos creados por estudiantes de LEINN para entender la diversidad de iniciativas que se desarrollan.
Los datos lo demuestran: los primeros 100 estudiantes de LEINN en Málaga han creado 7 empresas y han facturado más de 260.000 euros en sus primeros cuatro años. No son cifras de simulaciones, son ingresos reales de negocios en funcionamiento.
Aprendizaje internacional: viajes como experiencia formativa
LEINN incluye viajes de aprendizaje a ecosistemas emprendedores en tres continentes: Europa, America y Asia, en concreto actualmente se está viajando a Finlandia, Costa Rica, Corea e India. Estos no son viajes turísticos, son inmersiones donde los equipos desarrollan proyectos en contextos culturales y económicos diversos.
Aprendes a emprender en diferentes contextos, a adaptarte a lo desconocido, a trabajar con personas de otras culturas y a ver oportunidades desde perspectivas distintas. Es aprendizaje situado en su máxima expresión.
Cultura del error: se premia experimentar
En LEINN el error no penaliza tu nota, el error es parte esperada y valorada del proceso. Se evalúa lo que aprendes de tus fracasos, cómo reflexionas sobre ellos y qué haces diferente la próxima vez. Esta cultura del error desarrolla resiliencia, uno de los atributos más importantes de cualquier emprendedor.
Muchos LEINNers comentan que esta es una de las diferencias más liberadoras respecto a la educación tradicional: puedes intentar cosas arriesgadas, experimentar con ideas locas, porque sabes que si fracasas no te van a castigar por ello.
Personalización del aprendizaje
El modelo MTA Model permite que cada estudiante personalice su experiencia. A través del proceso de «Specialization», puedes profundizar en las áreas técnicas que más te interesen. Si te apasiona el marketing digital, puedes especializarte ahí. Si prefieres finanzas o tecnología, puedes enfocarte en eso.
Esta personalización respeta que cada persona tiene intereses, talentos y objetivos diferentes, y permite que cada uno construya su propio camino de aprendizaje.
Empleabilidad: lo que valoran las empresas
LEINN tiene uno de los índices de empleabilidad más altos de España. Las empresas valoran enormemente tener en sus equipos a personas con experiencia emprendedora real, que saben trabajar en equipo, gestionar incertidumbre, tomar decisiones y aprender de forma autónoma.
Al graduarte de LEINN no solo tienes un título universitario oficial, tienes experiencia demostrable creando y gestionando empresas, facturando, liderando equipos y trabajando en contextos internacionales. Eso es exactamente lo que buscan las organizaciones innovadoras.
¿Es para ti una carrera para aprender haciendo?
Antes de decidirte por este tipo de formación, es importante que valores si tu perfil encaja con este modelo de aprendizaje. Aquí hay algunas preguntas que pueden ayudarte:
¿Te aburre memorizar sin entender para qué sirve?
Si sientes que memorizar datos desconectados de aplicaciones reales no tiene sentido, las carreras para aprender haciendo te encajarán mucho mejor. Todo lo que aprendes tiene un propósito claro porque lo usas inmediatamente en tus proyectos.
¿Prefieres hacer que escuchar?
Si aprendes mejor construyendo, experimentando, tocando, moviendo, que leyendo o escuchando clases magistrales, tu estilo de aprendizaje es kinestésico y práctico. Los modelos de aprendizaje activo están diseñados exactamente para personas como tú.
¿Te sientes cómodo con la incertidumbre?
Aprender haciendo implica no tener siempre una respuesta clara, enfrentarte a problemas sin solución única, tomar decisiones con información incompleta. Si esa incertidumbre te paraliza, quizá prefieras un modelo más estructurado. Pero si te estimula y te motiva descubrir por ti mismo, este modelo te encantará.
¿Valoras aprender de los errores?
En estos modelos, equivocarse es inevitable y no algo de lo que avergonzarse. Si la idea de poder experimentar sin miedo al fracaso te atrae, las carreras para aprender haciendo son perfectas para ti.
¿Te gusta trabajar en equipo de verdad?
En estos modelos el trabajo en equipo no es opcional ni superficial. Pasarás gran parte de tu tiempo colaborando estrechamente con otras personas, tomando decisiones conjuntas, gestionando conflictos y construyendo proyectos juntos. Si prefieres trabajar siempre solo o te cuesta mucho la dinámica de equipo, este modelo puede no ser el ideal para ti. Pero si disfrutas de la energía colectiva, aprendes del intercambio con otros y te motiva crear algo más grande de lo que podrías hacer solo, encajarás perfectamente.
¿Buscas experiencia real desde ya?
Si lo que quieres es graduarte con un CV lleno de experiencia práctica demostrable, no solo con un título universitario, las carreras para aprender haciendo te ofrecen exactamente eso. Terminarás tus estudios habiendo gestionado proyectos reales, trabajado con clientes reales, quizá incluso con una empresa funcionando. Eso es algo que ninguna carrera tradicional puede darte.
Preguntas frecuentes sobre carreras para aprender haciendo
¿Las carreras para aprender haciendo son oficiales?
Depende del programa. LEINN, por ejemplo, es un grado universitario oficial homologado por Mondragon Unibertsitatea y reconocido por el Ministerio de Educación, que se realiza en los laboratorios de aprendizaje TeamLabs/. Tienes el mismo título oficial que cualquier otra carrera universitaria, pero con una metodología completamente diferente. Otros programas de aprendizaje práctico pueden no ser títulos oficiales, así que es importante que lo verifiques antes de matricularte.
¿Es más difícil estudiar una carrera basada en proyectos?
No es más difícil, es diferente. El desafío no está en memorizar información para exámenes, sino en gestionar la incertidumbre, trabajar en equipo, tomar decisiones con información incompleta y aprender de tus errores. Para algunas personas esto es más exigente emocionalmente que el modelo tradicional, pero también más estimulante y gratificante.
¿Qué pasa si mi proyecto empresarial fracasa?
En carreras como LEINN, el fracaso del proyecto es parte esperada del proceso de aprendizaje. No suspendes porque tu empresa no funcione, lo importante es lo que aprendes en el proceso. La mayoría de estudiantes pasan por varios proyectos durante la carrera, algunos funcionan mejor que otros, y todos aportan aprendizaje valioso.
¿Puedo acceder al mercado laboral igual que con una carrera tradicional?
Sí, y en muchos casos con ventaja. Los graduados de carreras para aprender haciendo suelen tener índices de empleabilidad muy altos porque las empresas valoran enormemente la experiencia práctica, la capacidad de trabajar en equipo y la autonomía. Además, muchos estudiantes crean su propia empresa durante la carrera y continúan con ella tras graduarse.
¿Es más caro estudiar una carrera para aprender haciendo?
El coste varía según el programa. En el caso de LEINN, el precio es comparable al de otras universidades privadas en España. Sin embargo, muchos estudiantes generan ingresos durante sus estudios a través de sus proyectos empresariales, lo que puede ayudar a compensar parte del coste. Además, algunos programas ofrecen becas o sistemas de financiación.
Conclusión: ¿El futuro de la educación universitaria?
Las carreras para aprender haciendo no son una moda pasajera, son una respuesta necesaria a un mundo laboral que ha cambiado radicalmente. Las empresas ya no buscan solo personas con conocimientos teóricos, buscan profesionales capaces de resolver problemas reales, trabajar en equipo, adaptarse al cambio y seguir aprendiendo de forma autónoma.
El modelo educativo tradicional tiene valor y seguirá siendo válido para muchas personas y profesiones, pero no es la única opción. Si te sientes frustrado con el aprendizaje basado en memorización, si necesitas ver la aplicación práctica de lo que estudias, si aprendes mejor experimentando que escuchando, entonces este tipo de formación puede transformar completamente tu experiencia universitaria.
Lo más importante es que seas honesto contigo mismo sobre cómo aprendes mejor y qué tipo de experiencia universitaria quieres vivir. No se trata de que un modelo sea mejor que otro, se trata de cuál encaja mejor con tu forma de ser, tus objetivos y tu manera de aprender.
Si después de leer este artículo sientes curiosidad por explorar estas alternativas, investiga programas concretos, habla con estudiantes actuales, visita los campus si es posible. Y si finalmente decides dar el paso, prepárate para una experiencia universitaria completamente diferente a todo lo que conoces: más desafiante, más real y, para muchos, mucho más transformadora.
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Si te ha interesado este artículo sobre carreras para aprender haciendo, te recomendamos leer nuestro artículo sobre qué es LEINN y cómo funciona el modelo MTA, donde profundizamos en el grado universitario que mejor ejemplifica este enfoque de aprendizaje activo y experiencial en España.










