¿Sabes qué estudiar para montar una empresa en el futuro? Es una de las preguntas más importantes que te puedes hacer si tienes mentalidad emprendedora y estás decidiendo tu carrera universitaria. Quizá ya tengas una idea de negocio clara o simplemente sepas que algún día querrás ser tu propio jefe. En cualquier caso, elegir bien qué estudiar ahora puede marcar una gran diferencia en tu camino como emprendedor.
La buena noticia es que no existe una única respuesta correcta. Lo que estudies dependerá de tu perfil, tus intereses y el tipo de empresa que quieras crear. Pero sí hay decisiones más inteligentes que otras. En este artículo te ayudamos a entender qué opciones universitarias te prepararán mejor para montar tu empresa, qué habilidades necesitas desarrollar y cómo elegir la formación más adecuada para tu proyecto emprendedor.
Tanto si tienes una idea clara de negocio como si solo sabes que quieres emprender, aquí encontrarás información práctica para tomar una decisión informada sobre qué estudiar para montar una empresa con mayores probabilidades de éxito.
Perfiles de futuros emprendedores: ¿cuál es el tuyo?
Antes de decidir qué estudiar para montar una empresa, es importante que identifiques en qué situación te encuentras. No es lo mismo tener una idea de negocio clara desde los 16 años que simplemente saber que te gustaría emprender sin tener todavía definido el qué o el cómo. Veamos los perfiles más comunes:
Emprendedor con idea clara
Ya sabes qué tipo de empresa quieres montar. Quizá sea algo relacionado con tecnología, moda, gastronomía o cualquier otro sector específico. En este caso, tiene sentido que tu formación esté alineada con esa industria. Si quieres crear una startup tecnológica, estudiar Ingeniería Informática o Desarrollo de Software puede darte las competencias técnicas necesarias. Si tu idea es abrir un restaurante innovador, formarte en Gestión de Empresas Gastronómicas o Hostelería puede ser útil.
Sin embargo, ten cuidado: conocer el sector no lo es todo. También necesitarás habilidades de gestión, liderazgo, ventas y finanzas que muchas carreras técnicas no enseñan. La clave está en combinar conocimiento del sector con competencias empresariales.
Emprendedor sin idea definida
Sabes que quieres montar tu propia empresa, pero aún no tienes claro en qué sector o con qué producto o servicio. Este es uno de los perfiles más comunes entre estudiantes de instituto. En este caso, lo más inteligente es elegir una formación que te dé habilidades transferibles a cualquier tipo de negocio: capacidad de liderazgo, gestión de equipos, visión estratégica, habilidades comerciales y resiliencia ante el fracaso.
Carreras generalistas en emprendimiento o gestión empresarial te permitirán explorar diferentes sectores mientras desarrollas las competencias fundamentales que todo emprendedor necesita, independientemente del negocio que monte.
Emprendedor por necesidad de autonomía
Hay personas que no tienen una idea de negocio concreta ni una vocación empresarial clara, pero saben que no quieren trabajar para otros. Valoran la libertad, la flexibilidad y tomar sus propias decisiones. Si este es tu caso, necesitas una formación que te prepare para detectar oportunidades, validar ideas rápidamente y crear proyectos viables desde cero. Aprender metodologías como Design Thinking o Lean Startup será más útil que especializarte demasiado pronto en un sector concreto.
Habilidades clave que necesitas para montar una empresa
Independientemente del tipo de empresa que quieras crear, existen competencias fundamentales que todo emprendedor debe desarrollar. Estas habilidades son más importantes que el conocimiento técnico de un sector específico. Cuando te preguntes qué estudiar para montar una empresa, asegúrate de que tu formación incluya oportunidades para desarrollar estas capacidades:
Liderazgo y gestión de equipos
Montar una empresa casi nunca es un camino solitario. Necesitarás formar y liderar equipos, delegar responsabilidades, motivar a colaboradores y gestionar conflictos. El liderazgo no se aprende leyendo libros sobre management, se aprende liderando equipos reales. Busca formaciones donde trabajes en proyectos colaborativos desde el primer día.
Capacidad de venta y comunicación
Un emprendedor está constantemente vendiendo: su idea a inversores, su producto a clientes, su visión a colaboradores. Saber comunicar con claridad, persuadir y negociar son habilidades críticas. Muchas carreras tradicionales no enseñan a vender, y eso es un problema porque sin clientes no hay empresa.
Gestión financiera básica
No necesitas ser contador, pero sí entender cómo funcionan los números de un negocio: ingresos, gastos, márgenes, flujo de caja, punto de equilibrio. Muchos emprendedores fracasan no porque su idea sea mala, sino porque no saben gestionar las finanzas. Una formación que te enseñe finanzas de forma práctica, aplicada a casos reales, es fundamental.
Toma de decisiones con incertidumbre
Emprender significa tomar decisiones importantes sin tener toda la información. Aprender a gestionar la incertidumbre, priorizar y actuar con datos incompletos es una habilidad que se entrena enfrentándose a situaciones reales, no resolviendo casos de estudio con final conocido.
Resiliencia y gestión del fracaso
La mayoría de los emprendimientos enfrentan obstáculos y fracasos. Saber gestionar la frustración, aprender del error y seguir adelante es lo que separa a quienes abandonan de quienes tienen éxito. Esta competencia solo se desarrolla fracasando de verdad y aprendiendo a levantarse.
Pensamiento estratégico y visión de negocio
Ver oportunidades donde otros ven problemas, entender tendencias de mercado, identificar necesidades no cubiertas y diseñar modelos de negocio viables requiere una forma de pensar que se puede entrenar. Necesitas una formación que te exponga a diferentes industrias, te enseñe a analizar mercados y te ayude a desarrollar visión emprendedora.
Tabla: Habilidades emprendedoras y dónde aprenderlas
| Habilidad clave | Carreras tradicionales | Carreras de emprendimiento práctico |
|---|---|---|
| Liderazgo de equipos | Se estudia en teoría, raramente se practica | Se practica liderando equipos reales desde primer curso |
| Ventas y comunicación | No suele incluirse en el plan de estudios | Necesaria para conseguir clientes reales del proyecto |
| Gestión financiera | Teoría contable y financiera | Gestión de presupuestos reales del proyecto empresarial |
| Toma de decisiones | Casos de estudio con respuesta conocida | Decisiones reales con consecuencias tangibles |
| Resiliencia | No se trabaja explícitamente | Se desarrolla enfrentando fracasos reales del proyecto |
| Visión de negocio | Análisis de empresas existentes | Creación de modelos de negocio propios y validación |
Qué carreras ayudan realmente a montar una empresa
Ahora que sabes qué habilidades necesitas, veamos qué opciones de estudio existen y cuáles te preparan mejor para emprender. Cuando evalúes qué estudiar para montar una empresa, considera no solo el nombre de la carrera sino también su metodología y enfoque práctico.
Carreras tradicionales relacionadas con empresa
Administración y Dirección de Empresas (ADE) es la opción más conocida. Aprenderás contabilidad, finanzas, marketing, recursos humanos y estrategia empresarial. El conocimiento es sólido y útil, pero suele quedarse en lo teórico. La mayoría de programas de ADE no te hacen crear una empresa real durante la carrera.
Economía te da una visión macro de cómo funcionan los mercados, pero está aún más alejada de la práctica empresarial diaria. Es útil si quieres entender contextos económicos amplios, pero menos si buscas herramientas concretas para montar tu negocio.
Ingeniería (Informática, Industrial, etc.) son excelentes si tu empresa será tecnológica o técnica. Te darán competencias muy valiosas en desarrollo de producto, pero raramente enseñan gestión de negocio, ventas o liderazgo. Muchos ingenieros emprendedores necesitan complementar su formación con conocimientos de gestión empresarial.
Carreras específicas de emprendimiento
Cada vez más universidades ofrecen grados en Emprendimiento e Innovación. Estos programas están diseñados específicamente para formar emprendedores. La diferencia entre unos y otros está en cuán prácticos son. Algunos siguen siendo muy teóricos, mientras que otros te permiten crear empresas reales durante los estudios.
LEINN (Liderazgo Emprendedor e Innovación) es un grado universitario oficial de cuatro años donde no solo estudias sobre emprendimiento, sino que emprendes de verdad. Desde el primer día creas empresas reales con tu equipo, facturas, gestionas clientes y aprendes de los errores propios. Además, incluye viajes de aprendizaje a ecosistemas internacionales como Finlandia, Costa Rica, Corea e India. LEINN es una de las opciones más completas cuando te preguntas qué estudiar para montar una empresa, porque combina teoría, práctica real y experiencia internacional.
Carreras sectoriales con salida emprendedora
Dependiendo del tipo de empresa que quieras montar, carreras sectoriales pueden ser útiles:
- Marketing y Publicidad: Si quieres montar una agencia creativa o trabajar en branding y comunicación.
- Diseño (Gráfico, Producto, Moda): Si tu empresa estará relacionada con productos físicos o servicios creativos.
- Turismo y Hostelería: Si tu proyecto está en el sector servicios, gastronomía o experiencias.
- Comunicación Audiovisual: Si quieres crear contenido, medios digitales o productoras.
El problema de estas carreras es que te especializas en un sector muy concreto y puede que no desarrolles todas las habilidades de gestión empresarial que necesitas. La solución es complementarlas con formación específica en emprendimiento o elegir programas que combinen la especialización sectorial con competencias empresariales.
Pros y contras: carreras tradicionales vs modelos prácticos
Cuando decides qué estudiar para montar una empresa, una de las elecciones clave es entre formación tradicional y modelos de aprendizaje más prácticos. Aquí te explicamos las ventajas y desventajas de cada enfoque:
Ventajas de las carreras tradicionales
- Base teórica sólida: Aprendes conceptos fundamentales de gestión, finanzas y estrategia que serán útiles toda la vida.
- Prestigio y reconocimiento: Carreras como ADE o Ingeniería son ampliamente conocidas y valoradas.
- Red de contactos amplia: Las universidades grandes tienen muchos estudiantes y alumni que pueden convertirse en tu red profesional.
- Optatividad: Puedes elegir especializaciones según tus intereses (finanzas, marketing, internacional, etc.).
Desventajas de las carreras tradicionales
- Falta de práctica real: La mayoría del aprendizaje es teórico. No creas una empresa durante la carrera.
- No desarrollas habilidades clave: Liderazgo, ventas, resiliencia se estudian pero no se practican.
- Desconexión con la realidad: Los casos de estudio son de empresas que ya existen, no aprendes a crear desde cero.
- Enfoque en empleo tradicional: Muchos programas están diseñados para formar empleados de grandes empresas, no emprendedores.
Ventajas de modelos de emprendimiento práctico
- Experiencia real: Creas empresas de verdad, facturas, gestionas equipos y tomas decisiones con consecuencias reales.
- Desarrollo de habilidades clave: Liderazgo, ventas, resiliencia se entrenan con proyectos propios.
- Red emprendedora: Tus compañeros, profesores y mentores son emprendedores, inversores y profesionales del ecosistema.
- Aprendizaje internacional: Muchos programas incluyen estancias en otros países para desarrollar proyectos en contextos diversos.
- Al graduarte tienes experiencia: No solo un título, también empresas creadas, facturación y aprendizajes reales.
Desventajas de modelos de emprendimiento práctico
- Menos conocidos: Carreras como LEINN son menos tradicionales, aunque cada vez más reconocidas.
- Requieren mayor implicación: No puedes limitarte a estudiar para exámenes, tienes que construir proyectos reales.
- Mayor incertidumbre: Trabajas con problemas abiertos sin respuesta única, lo que puede generar ansiedad si buscas certezas.
LEINN: una opción diseñada para montar empresas desde la universidad
Si tu objetivo claro es montar tu propia empresa y buscas qué estudiar para lograrlo, LEINN es una de las opciones más alineadas con ese objetivo. No es la única, pero es una de las pocas que pone el emprendimiento práctico en el centro desde el primer día.
¿Qué hace diferente a LEINN?
LEINN es un grado universitario oficial de cuatro años donde los estudiantes (llamados LEINNers) crean empresas reales en equipo. La metodología nació en Finlandia hace más de 30 años y se basa en aprender haciendo. Durante la carrera no solo estudias teoría sobre emprendimiento, realmente emprendes.
Constituyes sociedades, buscas clientes, facturas, gestionas presupuestos y tomas decisiones empresariales con consecuencias tangibles. Cuando te gradúas, no solo tienes un título universitario oficial, también tienes experiencia demostrable como emprendedor. Puedes ver ejemplos concretos de proyectos creados por estudiantes de LEINN para entender el tipo de empresas que se desarrollan durante el grado.
Aprendizaje internacional
Uno de los elementos más distintivos de LEINN son los viajes de aprendizaje. Durante los cuatro años viajas a países de tres continentes para desarrollar proyectos en ecosistemas emprendedores diversos. Por ejemplo, puedes trabajar con modelos cooperativos y sostenibles en Costa Rica o colaborar con startups tecnológicas en Seúl (Corea del Sur). Estas experiencias internacionales amplían tu visión de negocio y tu red de contactos global.
Metodología de laboratorio
LEINN funciona con mentalidad de laboratorio: se premia la experimentación y el error forma parte del aprendizaje. No apruebas o suspendes según si tu empresa tiene éxito económico, sino según lo que aprendes del proceso. Esta cultura desarrolla la resiliencia y la capacidad de aprender del fracaso, competencias fundamentales para cualquier emprendedor.
Datos reales
Los resultados hablan por sí solos. Una empresa de LEINN formada 20 jóvenes, al terminar LEINN, habrá facturado un mínimo de 300.000 euros y habrá lanzado más de 30-40 proyectos al mercado. No son simulaciones, son negocios reales funcionando. Además, LEINN tiene uno de los índices de empleabilidad más altos de España, porque las empresas valoran muchísimo tener en sus equipos a personas con experiencia emprendedora real.
Cómo decidir qué estudiar según tu situación
Ahora que conoces las opciones, veamos cómo tomar la decisión según tu perfil y circunstancias:
Si tienes una idea de negocio muy clara en un sector específico
Considera combinar formación en ese sector con competencias de gestión empresarial. Por ejemplo, si quieres crear una empresa de software, estudiar Ingeniería Informática te dará las competencias técnicas, pero necesitarás complementar con formación en gestión, ventas y liderazgo. Puedes hacerlo eligiendo un grado en emprendimiento con foco tecnológico, o estudiando ingeniería y complementando con cursos, másteres o programas específicos de emprendimiento.
Si no tienes clara la idea pero sabes que quieres emprender
Elige una formación generalista en emprendimiento que te permita explorar sectores mientras desarrollas las competencias clave. LEINN, programas de Entrepreneurship o grados en Innovación y Gestión Empresarial son buenas opciones. Lo importante es que sean prácticos, que te hagan crear proyectos reales y que te expongan a diferentes industrias.
Si valoras la seguridad y quieres mantener opciones abiertas
Puedes optar por una carrera tradicional con buena empleabilidad (ADE, Ingeniería) que te dé una salida laboral segura, pero asegúrate de complementarla con actividades emprendedoras paralelas: participa en competiciones de startups, crea proyectos por tu cuenta, haz prácticas en empresas emergentes. La clave es no esperar a graduarte para empezar a emprender.
Si quieres maximizar la experiencia práctica
Busca programas donde emprendas desde el primer día. LEINN es la opción más clara en España, pero también existen bootcamps, programas de incubación y aceleradoras que admiten jóvenes sin carrera terminada. Algunos estudiantes incluso eligen estudiar mientras montan su empresa de forma autónoma, aunque esto requiere mucha disciplina y capacidad de autogestión.
Errores comunes al elegir qué estudiar para emprender
Para ayudarte a tomar una mejor decisión, aquí están los errores más frecuentes que cometen estudiantes con mentalidad emprendedora al elegir carrera:
Error 1: Pensar que puedes emprender sin estudiar nada
Es cierto que hay emprendedores exitosos sin título universitario, pero son la excepción. La formación adecuada te ahorra años de errores y te da herramientas, contactos y conocimientos que aceleran tu camino. No necesitas un título para emprender, pero sí necesitas aprender.
Error 2: Elegir una carrera solo por prestigio o tradición familiar
Estudiar Derecho, Medicina o Arquitectura porque tu familia lo espera, cuando tu vocación es emprender, puede llevarte a perder años valiosos. Es mejor una carrera menos prestigiosa pero alineada con tus objetivos que una carrera tradicional que no te aporta lo que necesitas.
Error 3: Creer que ADE es suficiente para emprender
ADE te da conocimientos importantes, pero si no los complementas con práctica real, te graduarás sabiendo mucha teoría y poca aplicación. Si eliges ADE, asegúrate de participar en proyectos emprendedores paralelos, competiciones de startups o programas de incubación durante la carrera.
Error 4: Especializarte demasiado pronto
Elegir una carrera muy específica (como Enología o Diseño de Videojuegos) puede limitarte si luego descubres que tu interés emprendedor va por otro lado. Es mejor una formación más amplia que te permita pivotar si tu idea de negocio cambia.
Error 5: No valorar la red de contactos
Dónde estudias importa casi tanto como qué estudias. Elige universidades o programas con ecosistemas emprendedores activos, donde conozcas a otros emprendedores, inversores y mentores. La red que construyes durante la carrera puede ser más valiosa que los conocimientos que adquieres.
Preguntas frecuentes sobre qué estudiar para montar una empresa
¿Es mejor estudiar ADE o un grado específico de emprendimiento?
Depende de tu perfil. ADE te da una base teórica sólida en gestión empresarial, útil para cualquier negocio. Un grado específico de emprendimiento como LEINN te ofrece práctica real creando empresas desde el primer día. Si valoras más la teoría y el prestigio tradicional, elige ADE. Si buscas experiencia práctica inmediata, elige emprendimiento. La mejor opción es aquella que combina ambos mundos: teoría sólida con proyectos reales.
¿Necesito estudiar una carrera universitaria para montar una empresa?
No es obligatorio, pero sí muy recomendable. Una carrera universitaria adecuada te proporciona conocimientos, habilidades, red de contactos y credibilidad que facilitan mucho el camino emprendedor. Además, si tu empresa no funciona, tener un título te da más opciones laborales. Lo importante no es solo el título, sino lo que aprendes durante esos años.
¿Cuáles son las mejores carreras para montar una empresa en España?
Las mejores opciones para saber qué estudiar para montar una empresa en España incluyen: LEINN (grado específico en emprendimiento con práctica real), ADE (base sólida en gestión empresarial), Ingenierías (conocimiento técnico), y grados sectoriales según tu idea de negocio. Lo más importante es que incluyan componentes prácticos y te permitan desarrollar proyectos reales durante los estudios.
¿Puedo emprender mientras estudio una carrera tradicional?
Sí, y es muy recomendable. Muchos emprendedores exitosos montaron sus primeras empresas mientras estudiaban carreras tradicionales. Participa en competiciones de startups, únete a incubadoras universitarias, colabora con otros estudiantes en proyectos y dedica tiempo a validar tus ideas. La clave es no esperar a graduarte para empezar.










