Por Montse Gisbert, Admissions & Communication Manager BCN
En el marco de la celebración de Sant Jordi, TeamLabs/ impulsa, a través de Barcelona Circular (BAC), el nuevo polo de actividad económica dedicado a la economía circular y transformación digital de la industria en Barcelona, un proyecto piloto para analizar y medir el impacto ambiental de esta celebración emblemática en Cataluña. La iniciativa se desarrolla a partir de los proyectos de las y los jóvenes emprendedores del grado oficial universitario LEINN (Liderazgo Emprendedor e innovación) de la Universidad de Mondragón y TeamLabs/, reforzando el compromiso con la innovación, la sostenibilidad y el aprendizaje basado en la acción.
En este contexto, dos team companies del grado LEINN, Kora y Fune, han unido esfuerzos para impulsar la iniciativa “Pètals de Sant Jordi”, una propuesta con impacto social que destinará parte de los beneficios de la venta de las rosas a la Asociación Down Cataluña, con el objetivo de facilitar la compra de visores de realidad virtual y el desarrollo de actividades y talleres para las personas usuarias de la entidad.
Durante la jornada previa, han pasado por Barcelona Circular cerca de 85.000 rosas, de las cuales se han manipulado directamente 8.500, es decir, un 10% del total.
Este volumen ha permitido generar un análisis real sobre los materiales utilizados y los residuos producidos. Entre los datos destacados, se han identificado aproximadamente 7 kg de plástico, hecho que ha impulsado varios equipos emprendedores a explorar alternativas más sostenibles, como el uso de materiales biodegradables o envoltorios de papel.
Además, se estima una generación de residuos orgánicos del 5%, que equivalen a unos 30 kg o aproximadamente 400 litros de volumen. Para dar respuesta a este impacto, Barcelona Circular ha establecido un acuerdo con Abono Cero para transformar los residuos orgánicos de las rosas en compost. Esta colaboración permitirá devolver al sistema hasta 20 paquetes de abono, cerrando así el círculo de la materia orgánica en un claro ejemplo de economía circular aplicada.

Este piloto no solo aporta datos relevantes, sino que también pone en valor la importancia de las pequeñas acciones en la transformación hacia modelos más sostenibles.
Barcelona Circular reafirma así su papel como laboratorio de innovación donde se promueve una mirada crítica y responsable entre las nuevas generaciones de emprendedores y emprendedoras. Y consolida su compromiso fomentando soluciones que contribuyen a reducir residuos, optimizar recursos y generar valor social y ambiental.
Sensibilizar a las y los jóvenes en materia de sostenibilidad es clave para construir un futuro más equilibrado. Iniciativas como esta demuestran que, a través de la experimentación y la conciencia ambiental, es posible generar un impacto positivo real, incluso en contextos tan cotidianos como la celebración de Sant Jordi en Cataluña.










