Daily News/

« Volver a News

TeamLabs/ 15 años practicando

17 de septiembre de 2026

Por Félix Lozano, Cofundador y CEO de TeamLabs/

Cuando TeamLabs/ cumplió diez años escribí que éramos «una práctica sencilla y repetitiva, sostenida en el tiempo, con unos rituales y unas herramientas con las que construir una disciplina de equipos que aprenden mientras hacen proyectos que les interesan».

Cinco años después, sigo pensando que esa es la mejor manera de explicar TeamLabs/.

Podríamos relatar estos quince años contando los programas que hemos creado, las ciudades en las que hemos abierto laboratorios, las empresas que han nacido, las organizaciones a las que hemos acompañado o los cientos de personas que han formado parte de nuestra comunidad. Todo eso habla de nuestra historia, pero no termina de decir lo que somos.

TeamLabs/ es, sobre todo, una práctica sostenida con tesón y contrastada en la realidad.

No diseñamos primero una teoría para aplicarla después. Comenzamos en 2011 haciendo. Desde entonces observamos nuestra manera de trabajar, intentamos comprender qué sucede cuando funciona y nos preguntamos qué debemos cambiar cuando deja de hacerlo. ¿No es así como trabajan los artesanos?

Antonio Lafuente, investigador del CSIC y miembro del Consejo Asesor de TeamLabs/, me ha ayudado, como tantas veces en todos estos años, a mirarlo con una sencillez nueva. A su juicio, esta práctica se sostiene sobre tres acciones radicales, innovadoras y afectivas: trabajar en equipo, trabajar experimentalmente y trabajar autoevaluándose.

Las dos primeras están ya contenidas en nuestro nombre. TEAM expresa quién aprende; LABS, cómo aprende. La autoevaluación completa el bucle que convierte la experiencia en aprendizaje.

Aprender a trabajar en equipo

En TeamLabs/ el equipo no es una forma de repartir el trabajo. Es el lugar donde se aprende.

Un equipo obliga a salir de uno mismo. Nos enfrenta a otras formas de mirar, a capacidades diferentes, al conflicto, a la interdependencia y a asumir las consecuencias de nuestras decisiones. Nos enseña que no basta con tener una buena idea: hay que aprender a construirla en común.

Eso requiere entrenamiento. El trabajo en equipo no surge espontáneamente por sentar a varias personas alrededor de una mesa. Necesita diálogo, responsabilidad compartida, escucha, exigencia y cuidados. Necesita también tiempo. La lentitud no es un lastre, es un activo, un aliado y un método. 

Después de miles de horas practicándolo, hemos aprendido que un equipo que aprende desarrolla algo más que la capacidad de ejecutar proyectos. Adquiere un modelo mental: una forma diferente de entender el trabajo y de estar en el mundo. Es un modo de vida con premio: la alegría de compartir.

Aprender a trabajar experimentalmente

En nuestros laboratorios tratamos de difuminar la frontera entre la universidad y la empresa mediante dos movimientos complementarios: aprender haciendo, propio de una universidad práctica, y hacer aprendiendo, propio de una empresa que aprende.

No trabajamos con ejercicios que simulan la realidad. Creamos proyectos, buscamos clientes, generamos valor y nos encontramos con las consecuencias de nuestras decisiones. Las ideas entran en contacto con el mundo y el mundo nos responde.

Experimentar no significa improvisar. Significa formular preguntas, explorar respuestas, actuar tentativamente, observar lo que sucede, producir datos, contrastar informaciones, detectar situaciones, hacer conjeturas, ensayar respuestas, priorizar, desaprender y reformular.

Una y otra vez. En modo martillo pilón. También significa gozar montando y desmontando, haciendo y deshaciendo, armando y desarmando. Disfrutar, y vuelvo a citar a Antonio, «como lo hacen los niños, los makers y las brujas»: con la libertad del juego, la inteligencia de las manos y el atrevimiento de los saberes indóciles.

Por eso cambiamos (Team)Academy por (Team)Labs cuando comenzamos esta aventura. Queríamos expresar que aprender no consistía en recibir respuestas ya elaboradas, ni soluciones prêt-à-porter, sino en atreverse a explorar, ensayar, equivocarse, equivocarse mejor, y volver a intentarlo. No hablamos de un ciclo sacrificial, sino de algo más parecido a  una roda de samba. Algo que es alegre, que es con otros y que es vibrante.

La realidad siempre sabe más que nuestros planes. Trabajar experimentalmente es estar atentos, aprender a escuchar, dejarse afectar y, sobre todo, estar abiertos, gozar jugando y ser recursivos.

Aprender a autoevaluarnos

La tercera práctica consiste en detenerse, observar lo que hemos hecho y preguntarnos qué estamos aprendiendo y en quiénes nos estamos convirtiendo.

Autoevaluarse no es ponerse una nota ni juzgarse con benevolencia, y mucho menos, hacerlo con severidad. Es aprender a contrastar nuestras intenciones con las evidencias disponibles, escuchar la mirada de los demás y asumir la responsabilidad sobre el propio proceso.

Esta práctica convierte la experiencia en aprendizaje. Hacer muchas cosas no garantiza aprender de ellas. Para aprender necesitamos revisar, interpretar, recibir feedback y reformular nuestra siguiente acción. Necesitamos equivocarnos, equivocarnos mucho y equivocarnos mejor. 

También necesitamos construir un criterio propio. Especialmente los jóvenes que han podido acceder a más oportunidades necesitan preguntarse qué harán con sus capacidades, al servicio de quién pondrán su trabajo y qué problemas merecen realmente su energía.

Cuando un grado diseña la universidad

Los grados universitarios suelen ser diseñados por las universidades. Sus contenidos, metodologías y sistemas de evaluación pasan por claustros, procesos académicos y dinámicas institucionales que responden a una determinada manera de entender la educación superior.

Es menos frecuente que suceda al revés: que sea la experiencia de aprendizaje de un grado la que vaya transformando la institución que debe hacerlo posible.

Me gusta pensar que eso es, en buena medida, lo que ha sucedido con TeamLabs/. No construimos primero una organización para que LEINN encajara dentro de ella. La práctica de LEINN nos ha ido obligando a crear el contexto que su aprendizaje necesitaba.

Si el equipo es el lugar donde se aprende, la organización debe aprender a confiar en los equipos. Si los proyectos son reales, la frontera entre estudiar y trabajar debe hacerse más permeable. Si aprender exige experimentar, los espacios, los roles profesionales, los tiempos y la evaluación también tienen que transformarse. Y si cada nueva experiencia cuestiona lo que creíamos saber, la propia institución debe permanecer abierta a ser rediseñada.

Así ha ido tomando forma nuestro Laboratorio de Aprendizaje Radical. No como el recipiente en el que introdujimos un grado previamente terminado, sino como una organización que ha ido siendo modelada por las necesidades, las tensiones y los descubrimientos de su propia práctica educativa.

LEINN no solo transforma a quienes lo cursan. También nos transforma a quienes intentamos hacerlo posible.

Esa es una de las convicciones más profundas que hemos adquirido durante estos quince años: nos transformamos para poder acompañar procesos de transformación.

Una práctica que ha aprendido a nombrarse

Nuestros nueve Principios Practicables no estaban escritos cuando TeamLabs/ comenzó. Han ido apareciendo al observar lo que practicábamos y reconocer aquello que estaba presente cuando éramos más fieles a nosotros mismos.

Hemos aprendido que somos Laboratorio, Aprendizaje y Radical; que transformamos desde el Equipo, el Emprender y el Aprender; y que todo ello solo puede sostenerse mediante Diálogo, Comunidad y Tiempo.

No son herramientas, aunque deben producirlas. Tampoco son valores para colocar en una pared. Son criterios para examinar nuestra manera de hacer y preguntarnos si se parece a lo que decimos ser. Si no podemos reconocerlos en nuestros hábitos, rituales y decisiones, entonces sí corren el riesgo de convertirse en palabros.

Hace cinco años escribí que nuestra siguiente década consistiría en intensificar la práctica que nos había traído hasta allí: equipos que aprenden a lo largo de la vida dentro de una cultura de laboratorio. Hoy no tengo una respuesta muy distinta.

Quince años después, TeamLabs/ continúa siendo un proyecto colectivo y experimental que trabaja de forma abierta, colaborativa y afectiva en medio del mundo, sobre, desde, con la realidad para cambiarla a mejor. Sí, lo decimos con orgullo. Hacemos nuestro el lema inmortal: para entender algo hay que atreverse a cambiarlo. Queremos que cambien las cosas y nos importa mucho que sea a mejor. 

Quince años después nuestro objetivo sigue siendo el mismo: aprender para emprender y emprender para aprender.  No es inmediato, pero tiene que ser gozoso. Requiere tiempo, acompañamiento, y experimentación. Nuestras prácticas no son de salón, sino que acontecen en la calle. El aula puede estar en cualquier lugar y nuestro laboratorio es el mundo. Nuestra comunidad actualizó el “sapere aude!“ kantiano por un “discere aude!”.   

No hemos terminado de construir TeamLabs/. Nunca terminaremos. Siempre en beta, siempre en construcción. Siempre provisional, inacabado y recursivo. Siempre aprendiendo y todo por desaprender.

Seguimos practicando.

MADRID LAB/
Plaza San Martín, 1
(Entrada por la calle Hileras, 18)
28013 Madrid
913 54 73 18 (Centralita)
912 96 60 17 / 623 420 206 (Dpto. administración)
661 699 113 (Alquiler del espacio para eventos)
 

BARCELONA LAB/
Carrer de la Ciutat d'Asuncion, 16
08030 Barcelona
671 34 65 08 (Info general)

MÁLAGA LAB/
Calle Steve Jobs 2 (Parque Tecnológico de Andalucía)
29590 Málaga
654 738 349 (Info general)

info@teamlabs.es
LEINN/ 644 55 80 19
Diploma CLO & Máster LIT y Nuevos Roles/ 600 02 27 20
Horario/ De lunes a viernes de 9 a 20h.

Together:

Newsletter TL/

Que lo que está por venir nos pille informados
Entérate de todo lo que está pasando en TeamLabs/ antes que nadie. Prometemos no llenarte el buzón de spam.

TEAMLABS, S.L. con B86561099, le informa que sus datos serán tratados con la finalidad de gestionar la potencial relación comercial entre las partes y atender las consultas y remitirle información sobre nuestros productos o servicios. Puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación, supresión y portabilidad de sus datos, de limitación y oposición a su tratamiento, así como a no ser objeto de decisiones basadas únicamente en el tratamiento automatizado de sus datos, o solicitar información sobre el tratamiento en dpo@teamlabs.es o en nuestra Política de privacidad, aquí. Igualmente podrá ponerse en contacto con nuestro DPO en dpo@teamlabs.es.

Agenda/

Consulta lo que se está viviendo ahora mismo en nuestra COMUNIDAD y descubre lo que está pasando en nuestros Laboratorios de Aprendizaje de Madrid, Barcelona y Málaga.

¡Hola! ¿Tienes dudas sobre alguno de nuestros programas? ¿hablamos por Whatsapp? Tranquil@, no te haremos spam ;)